jueves, 30 de septiembre de 2010

Yellow River, Christie, 1970


Posiblemente, para la mayoría de vosotros el tema de hoy sea poco menos que desconocido, mientras que para algunos otros se trate de la primera vez que lo escucháis en años. En cualquier caso, permitidme rescatar de las catacumbas a este gran Yellow River con el que los británicos Christie saltaron a la (efímera) fama en la primavera de 1970, precisamente la misma en la que los Beatles se separaron.

En mi casa, era un tema bastante conocido, ya que se trataba de una de las canciones preferidas de mi padre en su mocedad... y de bastante gente más, dicho sea de paso. Bajo el título de Río Amarillo, alcanzaría el número uno ya en noviembre de aquel mismo año por estos lares. Recuerdo que uno de los primeros regalos de cumpleaños que le hice al hombre en cuanto crecí lo suficiente como para reunir algo de dinero fue un CD recopilatorio de los setenta. Debo decir que era un recopilatorio barato, de esos que se montaban con temas casi descatalogados. Pero por eso mismo -un precio acorde con mi escaso poder adquisitivo y la selección musical- consideré que era un buen regalo.

Uno de los temas que incluía era, precisamente, nuestro protagonista de hoy, y en su versión original, lo cual no era poca cosa: ya por entonces, inicios de los noventa, había que tener cuidado con los recopilatorios -especialmente, con los baratos- pues comenzaban a proliferar los re-grabados. Éstos eran discos en los que los mismos grupos volvían a grabar sus viejos éxitos, pero con mucha menos gracia. Y claro, ese detalle a menudo aparecía en letra muy pequeña, si es que aparecía. Ideal para capullos con dieciséis o diecisiete años. Pero no piqué. No aquella vez.

Yellow River es, por otra parte, un magnífico tema pop sin grandes pretensiones musicales, lo que lo hace particularmente delicioso. No obstante, hay que pensar que estamos en 1970: por entonces, incluso las canciones más aparentemente intrascendentes podían llevar mensaje en bastantes ocasiones. Nuestra canción de hoy, publicada meses después de la Conferencia de París, aquella por la que los norteamericanos iniciaban su paulatina marcha del Vietnam, trataba precisamente de un soldado que volvía a casa tras la guerra. ¿Casualidad? Quién lo sabe...

Por lo demás, fue todo un exitazo. No sólo fue un hit en España -lo que mi padre puede certificar aún a día de hoy- si no también en Gran Bretaña (a golpe de número uno absoluto) y en buena parte de Europa. Incluso llegó a colarse muy dignamente en Estados Unidos, quedándose a las puertas del Top 20 del Billboard.

¡Ah! A día de hoy no se sabe aún dónde se encuentra aquel Río Amarillo al que volvía el soldado de la canción. En todo caso, viendo el vídeo, parece todo muy inglés. Para el que se aburra, ya tiene trabajo de investigación.

Christie – Yellow River (por Spotify)



Letra de la Píldora
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Hasta la próxima.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Teardrop, Massive Attack, 1998


Desde hace poco tiempo, Montse ha comenzado a hacer clases de yoga. No es la primera vez que practica algo así, pero sí que parece que le gusta realmente en esta ocasión. Hasta el punto de que ha conseguido llamarme a la curiosidad en este tema, que no es poco.

Y, desde luego, no es poco. Años atrás, durante un verano, unos tipos montaron unas clases de yoga en la playa. Animado precisamente por Montse, que se había enterado y que le apetecía probarlo, decidí secudarla. Total, mala cosa no parecía: actividad buena para el cuerpo -a juzgar por lo que todo quisque decía- y en un entorno agradable a la puesta de sol.

La realidad fue bastante más prosaica. Aquellos tíos -y tías- resultaron ser unos de esos integristas vegetarianos de aire hippy (debían de tener acciones en las tiendas Natura) muy poco interesados en provocar interés por lo que hacían. La monitora comenzaba a dar eso del saludo al sol -que las cosas como son, su gracia tenía en plena puesta frente al mar- y, acto seguido, todo Cristo empezaba a hacer sus ejercicios de forma automática. Y ya véis a uno, que lo más cercano al yoga que había conocido era al célebre oso robacestas del parque de Yelowstone, intentando seguir el ritmo con más bien poca pericia, si me permitís el eufemismo.

Al final, lógicamente, acabé hasta el gorro de todo aquel tinglado. Y así, hasta hoy. Sin embargo, por lo visto, en esta ocasión, la cosa pinta mucho mejor, a juicio de Montse. Con tanta pasión lo dice, que me la creo. Por lo pronto, para este viernes próximo, hacen unas clases de relajación y meditación. Creo que iré. Estas cosas mejor iniciarlas poco a poco, y si uno va a relajarse ya de entrada, pues que no sea por falta de ánimos.

Por lo demás, creo que el tema de hoy era casi el único que podía poner visto lo anterior. Teardrop, éxito de los británicos Massive Attack en 1998, es un tema ideal para marcarse un ratito de relajación como Dios manda. Además, a Montse le gusta muchísimo, y lleva días sugierendo su incorporación al Pildorario General. Y, por si fuera poco, prestó un fragmento a la sintonía de una de sus series favoritas, House.

Retocando algo lo que dijo aquel rey felón, marchemos todos juntos, y yo el primero, tras la senda yogui (retoque de gran libertad: no me imagino al cafre de Fernando VII practicando nada espiritual). Eso sí, a diferencia suya, intentaré no echarme atrás ya antes de empezar.

Massive Attack – Teardrop (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 28 de septiembre de 2010

Working Class Hero, John Lennon, 1970


En los momentos en que leáis esto la mayoría, ya será día 29 de septiembre (lógico: me he puesto a escribir cuando sólo faltaban cuatro minutos mal contados). Por lo tanto, los que vivís en España ya sabréis sobradamente que hoy es el día de la Huelga General. Una huelga con muchos peros, el menor de los cuales no es su poca oportunidad: hay que hacerlas antes de las medidas a oponerse, no después.

En todo caso, más allá de la excusa, del pretexto, en momentos de crisis como el actual, el nivel de indignación y de incomprensión de la población respecto a un gobierno y a un desastrado mercado laboral crecen hasta el punto de que una medida de este tipo es una manera de expresar desde abajo el malestar cotidiano hacia los de arriba.

Sólo por eso, ya creo justificada la existencia de una huelga general. Independientemente de que, por supuesto, cada uno escoja si seguirla o no según su conciencia. Llegados a este punto, la libertad de elección es fundamental. Se prevén piquetes: a mi juicio es una burda forma de hacer trampas y de cabrear aún más a aquellos trabajadores que optan por ir a trabajar... y de poner trabas angustiosas a aquellos que no tienen más remedio que hacerlo.

Sin embargo, respecto a estos últimos, los que van a trabajar bajo la amenaza más o menos velada de represalias varias, he de insistir en dos ítems. En primer lugar, tan fullero e irresponsable es el piquete como el empresario que, incapaz de convencer con sus condiciones de trabajo sobre la bondad de ir a trabajar a su empresa, se ve obligado a este tipo de chantaje.

Y, en segundo lugar, que si uno no está de acuerdo ni conforme con la situación actual, tiene la obligación moral y la responsabilidad de actuar si quiere dar un mundo mejor a sus hijos. Eso lo tuvieron claro nuestros padres: luchando, tal vez se pierda la batalla. Sin luchar, ya se ha perdido.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Mediterráneo, Joan Manuel Serrat, 1971


Si ayer hicimos justicia con el gran clásico de Mike Oldfield, Moonlight Shadow, hoy casi me parecía obligatorio hacer lo propio con la que para muchos es, tal vez, la mejor canción jamás escrita en español. Por supuesto, como siempre digo, esto de "mejor" y "jamás" es algo tan subjetivo como considerar la media plenitud o la media vacuidad de la botella, pero, indudablemente, muy pocas canciones se han escrito como la que se marcó Joan Manuel Serrat en el ya lejano año de 1971.

Y más obligatorio me parecía en tanto me encontré nada más llegar del trabajo con un reportaje documental sobre esta canción, en la que varios personajes -incluyendo al propio Serrat- la diseccionaban y la ubicaban en su contexto tardofranquista. Contexto, por cierto, narrado por algún miembro de la célebre Gauche Divine, aquella jet set de izquierdas barcelonesa que siempre se vanaglorió de su lucha antifranquista de lujo entre actitudes rompedoras, canciones y francachelas. Mi padre, albañil no menos izquierdista, siempre se preguntó cómo se podía luchar contra Franco a golpe de cubatas en la discoteca Bocaccio... imagino que, si bien tenía que haber de todo, los caminos de la protesta eran a veces inexcrutables.

Volviendo al tema de hoy, el mismo reportaje incluía toda una disección poética de Mediterráneo por parte del poeta y arquitecto Joan Margarit. Debo decir que, por más atención que intenté ponerle, la cosa me pareció algo demasiado elevada y no muy inteligible. Aunque, claro, yo acababa de llegar hecho polvo del trabajo, con lo cual mi única neurona de servicio no debía de estar para muchas hostias.

Lo que sí que sé es que Mediterráneo es una de esas canciones que, cada vez que la oigo, me llega hasta las últimas células. Y así era ya de pequeñito, cuando la escuchaba en el coche mientras casi sobrevolábamos aquel mismo Mar Mediterráneo atravesando la zigzagueante carretera que aún hoy bordea las costas del Garraf, camino de la pedregosa playa cercana al campo de golf Terramar de Sitges.

¿Será entonces, ciertamente, la mejor canción jamás escrita en español? Hum...

Joan Manuel Serrat – Mediterráneo (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Moonlight Shadow, Mike Oldfield, 1983


Hoy ha sucedido una situación en relación al contenido de las Píldoras que, con cada vez mayor frecuencia, se va dando, lo cual debo decir que me encanta por motivos obvios. Mientras íbamos en el coche, sonó el tema de hoy, Moonlight Shadow, celebérrimo hit dentro de la larga carrera de Mike Oldfield.

En aquel momento, comenté a Montse -que iba al volante- que era un gran tema para incluir en el blog y que, de forma incomprensible en aras del enorme éxito que tuvo en su día, aún no había tenido post propio. La respuesta de Montse fue la siguiente: "sí que está". Inquietante, cuanto menos, y más todavía en tanto me hizo dudar: entre tantas canciones, uno empieza a tener dificultad lógica para considerar absolutamente todas las que ya ha pildorizado.

Finalmente, llegué a la conclusión de que no era así, tras lo cual se sucedieron una serie de "síes" y "noes" de esos que dan vidilla a un viaje en coche. Por suerte, finalmente, mi tesis se impuso -con gran alivio. No hay nada peor que insistir en un error sobre tu propio trabajo, erre que erre, y, encima, meter la pata a la hora de comprobarlo.

La gracia de todo ello es que ya me ha sucedido en otras ocasiones recientemente. Amistades que siguen el blog tienen tan sobreestimada la lógica de elección musical de quien escribe, que suponen que ha tenido ya el buen criterio de incluir temazos como éste de hoy. La realidad es más triste, amigos, pero al menos existe el perenne intento de enmendalla.

Por lo demás, no hay mucho que decir sobre este tema que no se sepa. Fue uno de los grandes éxitos de 1983, y el mayor hit en single de la carrera de Oldfield, al que puso voz la escocesa Maggie Reilly. Y una curiosidad: durante años se consideró que estaba dedicado al asesinato de John Lennon. El propio Mike Oldfield tuvo que desmentirlo, aunque su versión no fue menos peculiar: se había inspirado en el film Houdini, protagonizado por Tony Curtis.

Como fuere, ahora sí que podéis decir que Moonlight Shadow ya tiene su Píldora. Pasito a pasito.

Mike Oldfield – Moonlight Shadow (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Kids In America, Kim Wilde, 1981


Muy posiblemente la de hoy sea otra de esas canciones de la que algunos (los de a partir de cierta edad...) tal vez no os acordábais ya, a pesar de que en su día -allá por 1981- fue una de las canciones más recurrentes en radio y televisión.

En cierto modo, la génesis de este tema tuvo algo de suerte... y mucho de contactos familiares. Todo comenzó cuando, un año antes, el responsable de la discográfica RAK Records, Mickie Most (el mismo que produjo en su día a gente como The Animals, Suzi Quatro, Donovan o Hot Chocolate, los responsables de aquel hit posteriormente asociado a un inolvidable y divertido striptease que fue You Sexy Thing) se fijó en una jovencísima Kim Wilde.

Y aquí entran los contactos familiares. Cuando Most se fijó en Kim Wilde, ésta estaba aportando los coros a un tema de su hermano, Ricki Wilde, algo menor que ella, pero que en los setenta había sido una estrella pop adolescente. Por su parte, ambos hermanos eran hijos de Marty Wilde, un actor y cantante británico de éxito durante finales de los cincuenta.

Por lo tanto, no era casualidad que Kim se encontrara allí cuando fue descubierta. Y para su lanzamiento, además de la producción prestigiosa de Most, contó con un tema escrito a medias por su hermano y por su padre, que no era otro que Kids In America, el mismo que tenéis hoy aquí delante. Y menuda forma de estrenarse: números unos y Top 5 por toda Europa, e incluso llegó a disponer de un puesto 25 en Estados Unidos un año después.

Por cierto, si vais algún día a una librería de esas a lo grande, o a alguna más especializada, posiblemente os encontréis con lo siguiente: libros sobre jardinería escritos por una tal Kim Wilde. No es un error, ni una casualidad en el nombre de alguna escritora más desconocida. Junto a su carrera meteórica en la música pop, acabó desarrollando una de sus pasiones, la jardinería, hasta el punto de aparecer en programas de la BBC y escribir libros sobre el tema. ¿U os pensábais que las estrellas del rock sólo dormían con drogas y guitarras eléctricas?

Kim Wilde – Kids In America (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Padam, Benjamin Biolay, 2009


¿Pero quién es Benjamin Biolay? Si sois franceses, o estais muy conectados al país vecino, esta pregunta es de muy fácil respuesta. No puede ser de otra forma cuando se le considera el sucesor natural de nada menos que Serge Gainsbourg, y su último disco ha sido considerado trabajo del año en su propio país. Ah... se me olvidaba: él mismo ha sido nombrado artista del año.

Sin embargo, como a veces pasa, a menos que se sea inglés o norteamericano, salir de las fronteras del país de uno cuesta un poco más de lo normal. Así que, fuera de los círculos de la crítica especializada y de determinados sectores de público, Benjamin Biolay era, hasta hace muy poco, un perfecto desconocido. Eso sí, un desconocido con siete discos a sus espaldas, casi ná.

Muy posiblemente, esto cambie en un futuro cercano, debido al gran impacto de su último LP, La Superbe, del que Padam -Píldora de hoy- es uno de sus temas más destacados. Ciertamente, sus conexiones con la música y el estilo de Gainsbourg saltan a la vista, comenzando por la propia voz y manera de cantar. Y que nadie se lleve a engaño: en sus conciertos no baila de la forma, digamos, peculiar, que se marca en el clip que tenéis más abajo. Y menos mal, porque es para matarse, como comprobaréis a continuación.

Por cierto, por curiosidad, he mirado qué quería decir eso de "Padam". La verdad es que no he encontrado nada demasiado coherente: desde un posible recinto teatral antiguo del este de Europa, hasta un sistema numérico indio. Debo decir que, con ese título, me recordaba a un gran tema de Edith Piaf, Padam, Padam, en el que la gran chansonnière repetía estas palabras a manera de mero soniquete rítmico. Precisamente eso es lo que hace Biolay en esta canción... así que imagino que, en el fondo, no quiere decir nada. Pero, ¿a que suena bien?

PS: Mercè, me alegro un montón de que gustara el tema de ayer... pero, siendo tú quién me descubristes a Biolay con este tema, creo que ponerlo hoy era lo suyo, ¿no?. ¡Muchísimas Felicidades!

Benjamin Biolay – Padam (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Born To Be Alive, Patrick Hernandez, 1978


Hummm... apuesto a que la mayoría hacía un montón de tiempo que no escuchábais el tema de hoy. Y, desde luego, si tenéis un poco de edad -tampoco tanta- no sería porque no lo pasaron por todas partes a finales de los setenta y aún principios de los ochenta.

Efectivamente, Born To Be Alive es, por derecho propio, uno de los clásicos rompepistas setenteros. Lanzado a finales de 1978, se convirtió en un superventas casi inmediatamente a ambos lados del Atlántico. Su autor e intérprete, Patrick Hernández -un francés hijo de padre español y de madre medio austriaca y medio italiana- se convirtió, gracias a esta canción, en toda una celebridad durante aquellos meses finales de la década de los setenta.

Siempre asociaré esta canción -que cada vez que suena me parece irresistible, qué le vamos a hacer- a dos cosas bien diferentes entre sí. La primera es la tremenda versión que Los Nikis hicieron algunos años después, bajo el título Voy a Benidorm. El falsete de loca que ponían cuando cantaban "Me voy a Beeeeenidorm..." era impagable a todas todas.

La otra cosa a la que la asocio es a la Vuelta Ciclista a España. Quien escribe era apenas un púber que debía ponerse de puntillas para ver qué había en la mesa de la salita, pero recuerdo perfectamente escuchar el Born To Be Alive mientras pasaba la serpiente multicolor -horrible y manidísima expresión que deberían prohibir por cursi y falta de imaginación- por el aparato Elbe a todo color. Corría el año 1979.

Las cosas de la época: supongo que había que hacer virguerías para enganchar a la gente a la bici antes de que llegara Induráin. Y es que poner una polka de Johann Strauss, como había sido el caso de la Vuelta de 1977 (increíble pero completamente cierto) no debió de incentivar a mucha gente...

Patrick Hernandez – Born To Be Alive
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

I Only Want To Be With You, Dusty Springfield, 1963


Aunque la veais con el aspecto propio de aquellas fotos ramplonas que se hacían vuestras esposas, novietas, madres... o incluso abuelas (a estas alturas, y desde hace tiempo, el público de las Píldoras ya no me permite reducir el discurso a los conmilitones treintañeros), no os dejéis engañar. Dusty Springfield es toda una de las figuras más emblemáticas del pop británico de los años sesenta.

Y, por cierto, no demasiado gazmoña, precisamente, contra lo que el aspecto que ofrecía cuando grabó el tema de hoy pudiera hacer creer. Por ejemplo, en pleno momento de éxito, a mediados de la mencionada década, se negó a ofrecer un concierto en Sudáfrica si no se admitían negros en su concierto: la cosa acabó en pleitos y como el rosario de la Aurora. Y, a principios de los setenta, en plena fiebre glam, se confesó bisexual. Al parecer, aún así, se quedó corta... realmente, era lesbiana.

Posiblemente, su tema más conocido sea aquel Son Of A Preacher Man, que Tarantino rescató con enorme fortuna en su Pulp Fiction. Sin embargo, la lista de hits de la británica, de nombre real Mary Isabel Catherine Bernadette O'Brien -toma ya-, fue bastante extensa hasta el advenimiento del fenómeno psicodélico.

Pero, con mucho, mi tema preferido de su repertorio es el que fue su primer single en solitario y también su primer gran éxito, este I Only Want To Be With You, de 1963. Puede parecer un tema pop intrascendental, pero el carácter que le imprimió Dusty Springfield lo convierte, a mi juicio, en una magnífica joya musical que, por más que la escuche, no me canso de disfrutar. Espero que a vosotros os pase lo mismo.

Dusty Springfield – I Only Want To Be With You (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 21 de septiembre de 2010

The Fallen, Franz Ferdinand, 2006


Cuando escuché por primera vez el tema de hoy -a través de su vídeo- me encantó por dos cosas: la primera, por el aire chulesco que soltaba el clip (criticado por algunos talibanes de la banda por su simplicidad) y la segunda, por su sonido que me evocaba a los mejores Kinks de los sesenta.

Hasta aquí hubiera sido un caso normal de atracción Alberca-canción canción-Alberca. La sorpresa vino un poco después al descubrir de qué trataba el tema. Porque, efectivamente, a pesar de que soy capaz de pedir un Fish and chips and a pint of Strongbow en un pub de Londres, y me sirven justo eso, pescado con patatas y una pinta de sidra, un españolito de a pie no es el mejor candidato a analizar letras en inglés en una primera escucha. A veces, ni en la segunda.

Como fuere, en cierto momento reparé en la letra. Os engañaría si ahora me marcara el farol de decir que la pillé toda entera (tampoco hay para tanto: nadie entiende cuando habla Julio Iglesias, por ejemplo) pero sí lo suficiente como para que me sonara un discurso algo raro.

Y tan raro. Cuando me cansé de deducir estrofas varias, opté por lo que suele hacerse, mirar la letra por Internet. Y entonces fue aún más raro todavía... nunca he sido un experto en teología, pero para mí que aquellos versos hablaban de Jesucristo y de pasajes de la Biblia. Y, efectivamente, así era. De hecho, The Fallen es uno de los temas pop recientes más curiosos por contenido: especula con el hecho de que si Cristo hubiera bajado ahora a la Tierra, se le hubiera encontrado entre los más menesterosos, antes que con, por ejemplo, los más poderosos y asiduos a las misas.

La causa de esta peculiar letra hay que verla en que el cantante de la banda, Alex Kapranos, había llegado a cursar durante poco tiempo Teología en la universidad. Así que, si me permitís la licencia, esta canción con aires a lo Kinks, y con todo su rollo chulesco del vídeo, casi podría considerarse una actualización de aquel -por otra parte, lo admito, muy bonito- Cristo de Palacagüina de Elsa Baeza. Vivir para ver.

Franz Ferdinand – The Fallen (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Cantaloop (Flip Fantasia), Us3, 1993


Os aseguro que tengo el cuerpo con la misma sensación que la que da el que te pase un mercancias -cargado hasta los topes- por encima. El incipiente resfriado de ayer se materializó definitivamente hoy, engrandecido por una ronquera producto de estar casi tres horas a viva voz haciendo de profe (una de mis tareas más recientes en la consultoría, un día os explicaré). Para más inri, al salir del curso, me esperaba una napoleónica tromba de agua en toda regla... y cinco calles hasta la más próxima parada de metro, naturalmente, sin paraguas.

Pa haberse matao. De hecho, aún no las tengo todas conmigo.

Así que nada mejor que irse a dormir con las mejores vibraciones posibles. Y un tema que siempre me las dio fue el que traemos hoy a las Píldoras, Cantaloop, de los británicos Us3. Una magnífica fusión de hip hop y de jazz que, tras algunos esfuerzos iniciales, acabaría siendo uno de los grandes hits de 1993 y 1994.

Cantaloop no sólo es un tema de inspiración jazzística, si no que está plagado de referencias al universo jazz. Para comenzar, incorpora un sampler del gran Herbie Hancock, extraido de su tema Cantaloupe Island. Y, como habréis deducido, perspicaces pildoreros, el título de la composición de hoy viene inspirado también por esta canción.

Pero hay más: en el inicio del tema se incluye una presentación en la que se referencia al mítico club neoyorquino Birland, llamado así en honor de Charlie Parker, alias Birdie. De hecho, esas palabras se grabaron originalmente en aquel club... ¡en 1954! Asimismo, los "yeah" y "what's that" que rondan por toda la canción también están extraidos de otro maestro del género, Lou Donaldson. En definitiva, jazz a discreción... ¿os lo imaginábais cuando estábais en la pista quince años atrás?

Sin más, me retiro ya, cargadito de buen rollo. Como una sopa, pero eso sí, bien calentita y reconfortante. ¡Yeah!

Us3 – Cantaloop (Flip Fantasia)
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 19 de septiembre de 2010

We Got The Beat, The Go Go's, 1982


Hacía algún tiempo que no traíamos por aquí rock and roll de cromosomas XX... y me pareció que The Go Go's, una de las bandas más célebres de la new wave norteamericana, eran una solución magnífica a tal inconveniente.

En otras ocasiones ya nos hemos extendido sobre el papel femenino en el rock. Hemos visto grupos femeninos vocales, como The Shirelles, o griterío guitarrero al más puro estilo Suzi Quatro. Sin embargo, hasta hoy no nos hemos topado con un formación clásica de cantante-bajo-guitarra-batería... formado exclusivamente por mujeres.

Además, ellas mismas se componían sus canciones. Todo ello las convirtió en todo un fenómeno de masas a principios de los ochenta -y permitió lanzar posteriormente la carrera de su vocalista, Belinda Carlisle-. Durante aquellos años se sucedieron varios singles de éxito, incluyendo este potente We Got The Beat, el que hizo mayor fortuna de todos al alcanzar nada menos que el segundo puesto del Billboard.

Por cierto, que se hicieron dos versiones de esta canción. La primera, lanzada en 1980, llegó a ser un éxito discreto. Un año más tarde, regrabaron el tema para apoyar su nuevo LP. Esta segunda versión, que se publicó a inicios de 1982, sólo fue apartada del número uno por I Love Rock'n Roll, el célebre temazo de Joan Jett and The Blackhearts. Es de mención que la propia Joan Jett venía de otro grupo rock totalmente femenino como The Go Go's, The Runaways.

Durante un momento de la historia de la música, nunca fue más cierto que las mujeres tomaron el poder.

The Go-Go's – We Got The Beat (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Two Princes, Spin Doctors, 1993


Sin duda, estamos ante una de las canciones procedentes del pop alternativo norteamericano que más lejos llegó durante la década de los noventa. Porque no sólo era posible escucharla -y bailarla- en los garitos del ramo indie, si no en las discos más convencionales. Y no sólo en el Año de Gracia de 1993, cuando apareció el single. Hace poco todavía la pude escuchar en un pub de Calafell dentro del repertorio habitual.

Más allá del éxito rotundo que obtuvo la canción (y que fue, de largo, el mayor hit de los Spin Doctors, con puestos dentro del Top 5 en numerosos países), puede decirse, en cierto modo, que ha envejecido un poco más que otros temas de la década. O, a lo mejor, es que los que hemos envejecido somos los demás, pero como fuere, da la sensación de ser, realmente, una canción con 17 años a las espaldas.

Sin embargo, una cosa es esa, y otra la perla que le dedicó la revista musical Bender. Porque se puede acusar al tema de meramente pop y hasta algo ramplón dentro de los estándares alternativos (lo dicho, creo que lo parece mucho más ahora que antes) pero tal vez sea exagerado considerarla una de las 50 peores de todos los tiempos. No era para tirarle cohetes, desde luego, pero os puedo asegurar que sería muy fácil pensar en 50 temas peores. Y en 5.000, también.

Además, los que por entonces, y después, habéis pisado una pista -la que fuera- ¿podéis decir que no os habéis divertido ni un poco cuando sonaba? Quien escribe, desde luego, no. Así que he decidido convertir la Píldora de hoy en un pequeño homenaje a este tema meramente pop y hasta algo ramplón.

Spin Doctors – Two Princes (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 17 de septiembre de 2010

I Saw Her Again, The Mamas & The Papas, 1966


Si California Dreamin' ha quedado para la posteridad como el gran himno de The Mamas & The Papas, I Saw Her Again puede ser considerado uno de sus temas más bellos y perfectos, en la modesta opinión de quien escribe. Y tampoco le fue nada mal, por cierto: acabó con un número uno en Canadá, un quinto puesto en Estados Unidos y un undécimo en Gran Bretaña.

Lanzado como single en julio del memorable año musical de 1966, fue uno de los pocos temas escritos por los dos miembros masculinos de la formación norteamericana, Denny Doherty y John Phillips. Lo cual lleva a una pequeña historia al respecto.

Como explicaba durante la Píldora dedicada a California Dreamin', el grupo, formado por dos chicos y dos chicas, y que incluía un matrimonio, el de Michelle y John Phillips, era una auténtica olla de grillos sentimental. Una de las movidas al respecto era la del affair entre Doherty y Michelle, lógicamente a las espaldas de John.

Pues bien, la canción fue compuesta, como decía más arriba, por los dos hombres de la banda... a inspiración de Doherty: se lo estaba dedicando a su amante Michelle. Y, con un par, lo compuso con la colaboración del principal perjudicado de esta historia, John. No me diréis que no mola...

En todo caso, cotilleo aparte, espero que disfrutéis tanto como yo lo hago cada vez que comienzan a sonar los acordes de esta espectacular -y rocambolesca- canción.

The Mamas & The Papas – I Saw Her Again (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Kelly Watch The Stars, Air, 1998


Hoy me disculparéis la brevedad sobrevenida, pero no me aguanto el dolor de espalda... llevo cuatro días paseando portátil para arriba y para abajo, y tengo la espalda como un acordeón. Las cosas de cumplir años, imagino.

En todo caso, os dejo con este chulísimo-modernillo tema de los franceses Air, Kelly Watch The Stars, su primer hit allá por 1998. Por cierto, que casi no recordaba ya haberlo escuchado cuando se lanzó entre los discos de novedades de Ràdio Desvern, hacia aquel mismo año. Viendo la portada me ha venido la imagen en la emisora... Insisto, las cosas de cumplir años.

Pero antes de acabar ¿por qué he escogido esta canción para ilustrar mis penalidades columnares? Tal y como voy, podría haberse titulado el tema "Javi Watch The Stars", y muy merecidamente... y ahora que lo pienso, mañana, más paseos portatileros. Y la semana que viene, también, de propina. Esto no es vida.

Air – Kelly Watch The Stars (por Spotify)



Letra de la Píldora. (tampoco es para matarse mucho, avanzo)

Hasta la próxima.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

The Man With The Golden Gun, Lulu, 1974


Si no recuerdo mal, entre las ya cerca de 400 Píldoras, aún no se contaba ningún tema asociado a una película de James Bond. Y hay para elegir... tanto por grandes canciones como por grandes intérpretes. Un repaso a estos últimos ayuda a hacerse una idea de la importancia que han llegado a tener las bandas sonoras de 007: Paul McCartney, Shirley Bassey, Duran Duran, Tom Jones, a-ha, Tina Turner, Madonna, Garbage, Alicia Keys...

Casi todo el mundo tiene un "tema Bond" preferido, o al menos más recurrente. En mi caso, se trata del que hoy traemos a las Píldoras, que (para ser justos) se llevaría el premio ex aequo con la memorable We Have All The Time Of The World de Louis Armstrong, del film 007 Al servicio secreto de Su Majestad.

En cierto modo, The Man With The Golden Gun, interpretado por la escocesa Lulu para la banda sonora del film homónimo, es un tema extraño dentro de la tradición de las canciones Bond. Aquí, en vez del clásico toque de guitarras punteadas y fondos con vientos y secciones de cuerda, nos encontramos con una canción mucho más soul y de ritmo realmente potente. Tan atípica resultó que su autor, John Barry, el mismo que el de la mayoría de los temas del resto de películas del agente secreto, rápidamente renegó de él. Lo que son las cosas: para una composición que me gusta mucho de James Bond, y acaba siendo poco menos que repudiada por su autor.

En cuanto a su intérprete, Lulu, a algunos tal vez no os diga mucho, pero en 1974 todavía se trataba de uno de los grandes nombres del pop británico. Posiblemente os suene de la famosa película Rebelión en las aulas, aquella en la que Sidney Poitier ejercía de profesor en un instituto de un suburbio marginal londinense. En aquel film, Lulu puso la música -y un gran hit gracias a aquel To Sir With Love-... así como un papel como alumna del instituto. Y los que quieran ir para nota, también sabrán que fue una de los cuatro ganadores de Eurovisión en 1969, al igual que la española Salomé (desde que llegaste ya no vivo llorando... ¡hey! vivo cantando ¡hey!...).

Así que os dejo ya con la canción. Mi único consuelo respecto al rechazo que provocaría en su autor es que mi otra gran canción preferida, la de Louis Armstrong, acabó siendo también la favorita de Barry. Empate, pues.

Lulu – The Man With The Golden Gun (por Spotify)



Letra de la Píldora
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Hasta la próxima.

martes, 14 de septiembre de 2010

Salta, Tequila, 1981


Seguramente, la mayoría de vosotros os habréis encontrado con una situación como la siguiente. Vais a coger el tren o el metro. Estáis en el andén, y os queda cerca la puerta de acceso, lo cual supone unas posibilidades un poco más altas de poder coger asiento...

... excepto si junto a vosotros se encuentra una mujer (a veces también un hombre) mayor. No importa lo desvalida que parezca. Cuando se abran las puertas, notaréis a vuestro lado un tifón pasando en tromba en dirección al interior del vagón, con un salto en la puerta digno de competir por la plusmarca mundial. Lo siento, game over. Si había un asiento, lo habéis perdido. De hecho, como sois muy cívicos, lo habríais perdido igual cediéndolo a la misma señora muy gentilmente, pero ni esa opción os ha quedado.

Hay que decir que un gesto de tamaña agilidad sobrevenida por parte de las personas mayores se debe, en el fondo, a que la mayoría de la gente que sube a un transporte público es totalmente insolidaria e irrespetuosa. No nos debe extrañar, pues, que estas personas mayores deban buscarse sus propios medios para obtener un merecido asiento. Así de normal, así de triste.

En cualquier caso, se trata de un comportamiento que, más allá de este poco decoroso origen social, a todos nos ha molestado directamente alguna vez aunque sólo sea por su brusquedad. Si bien no tanto como a un chico que hoy estaba entrando a un vagón del metro y que acabó en el suelo empujado -arrollado sería lo suyo- por una mujer poco dispuesta a jugarse un asiento vacío que había detectado antes de subir. Al final, toda lesión se limitó al amor propio del chaval, pero no dejaba de ser digno de atención -con un punto irónico y hasta cómico- que alguien de unos 70 años acabara dejando en suelo por puro efecto huracán a otro alguien de 20 y mucho más corpulento.

Así que sin más, vaya este Salta!-hit de Tequila incluido en su último álbum Confidencial de 1981- dedicado a todos esos arrollamientos bajo las puertas de los transportes. En cuanto a las señoras mayores, porque a menudo es la única forma que tienen de poder optar a un asiento. Y en cuanto a los demás, porque los padecemos.

Por cierto, la historia tiene postdata. La señora acabó quedándose sin asiento -se lo llevó otra mujer ya en el interior del vagón-. Pero fue por poco tiempo: le cedí el mío. Y acabé mi trayecto de pie, que es más de lo que aquel otro chaval pudo decir.

Tequila – Salta!
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Round Are Way, Oasis, 1995


Algunos, tras ver la ilustración, tal vez hayan pensado que me he colado. Sin embargo, los más fans de Oasis habrán visto inmediatamente que no es así. Porque la portada del disco de más arriba es la del single de la archiconocida Wonderwall, posiblemente la canción más carismática de toda la carrera del grupo británico. Y Round Are Way es su cara B.

De hecho, una de sus caras B. Realmente, lo correcto sería considerar a Wonderwall como un EP (Extended Play, aquella modalidad tan común en los años sesenta de discos con cuatro canciones) más que como un single. Porque a Round Are Way le acompañaban en el reverso del disco otros dos temas, The Swamp Song y la absolutamente memorable The Masterplan, que llegó a tener hasta su propio videoclip.

¿Que por qué he escogido este tema, en lugar del más convencional -y también magnífico- Wonderwall? Para quien escribe, el tema de hoy reúne la quintaesencia del sonido Oasis en su momento de mayor gloria, a mediados de los noventa. Con un añadido: además de recoger la energía de los Beatles del principio, le sumaron un poderoso toque soul mediante una espectacular sección de vientos que impregna a toda la canción. Y como ya sabéis, uno es de la escuela musical tipo "Pelis de romanos" (Maestro Ciruela dixit)...

En cuanto al impacto real del tema, si os dijera que fue todo un bombazo de ventas (incluyendo un número uno en España) sería un poco falaz... ese mérito corresponde, por supuesto, a su célebre cara A. De hecho, entre ésta, y The Masterplan, Round Are Way quedó un tanto ensombrecida.

Así que hoy he decidido hacerle un poco de justicia. Que la disfrutéis...

Oasis – Round Are Way (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Fox On The Run, Sweet, 1975


Como avancé ayer, hoy he pasado la mayor parte del día en la playa de Torredembarra disputando la tercera y última regata de Desafiament de remo en llagut catalán de esta temporada. Como de costumbre, más allá de las regatas -que ganaron mayoritariamente los anfitriones, excepto la juvenil masculina, donde los nuestros dieron una paliza en toda regla-, lo mejor fue el día de hermandad y buen ambiente entre los tres equipos de Calafell, Vilanova i la Geltrú y, por supuesto, Torredembarra.

Normalmente, estas celebraciones van amenizadas por megafonía con retransmisiones en directo desde la playa -me tocó radiarlas a mí en Calafell con un equipo cuya potencia no alcanzaba la línea de las olas...- o bien con música. Lo habitual es que, si se opta por la alternativa musical, la cosa no sea para tanto. Y hoy, al principio, prometía ser especialmente salchichera... a alguien se le ocurrió poner nada menos que el Paquito Chocolatero. Incomprensible cuanto menos dadas las circunstancias.

Sin embargo, imagino que alguien de los anfitriones torreros debió de darle un toque al encargado de la música (lo cual dice mucho sobre la atención debida a los invitados) y se cambió el CD. Lo siguiente fue la antítesis más absoluta del conato de desastre anterior. Y es que comenzó a sonar una seleccion musical revival de primera clase: desde los Dire Straits, hasta los Kinks, pasando por los Boston, los Rolling Stones o incluso los difíciles de escuchar hoy en día Ram Jam.

Dentro de la peculiar selección (tampoco es que encajara mucho con el evento, pero entre esto y lo anterior, comprenderéis que no hay color) apareció el tema de hoy, Fox On The Run, de los Sweet. Un tema que hoy suena relativamente poco, pero que fue todo un bombazo allá por 1975. De hecho, acabaría siendo el single más vendido de la banda, incluyendo sus numerosos hits glam de principios de década. Como peculiaridad, el tema fue publicado originalmente en 1974, pero poco después fue totalmente regrabado por la misma formación para lanzarlo como single. Es la versión que tenéis a continuación.

En fin, un gran día en todos los sentidos, y con un inesperado momento musical. Y que me causó gran alegría: muchos pudieron ver como servidor se ponía a bailar felicísimo a pie de agua. La regata posterior, casi fue ya lo de menos.

Sweet – Fox On The Run
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Acalorado, Los Diablos, 1974


Un gran día de cumpleaños. Creo que no puede definirse de otra manera. No sólo lo he pasado junto a los seres queridos, si no que -como en el fondo esperamos todos cuando toca- ha sido pródigo en presentes y regalos. Desde un espectacular bajo eléctrico -que he de aprender a utilizar, pero no dudéis en que así será- hasta un chulísimo reloj, un juego para la Wii, o un necesario surtido de ropa (¡y de la que te pones por que te gusta, qué más pedir!)...

En fin, no me puedo quejar. Tampoco en lo que respecta a las felicitaciones. Desde ayer por la noche varias horas antes de las doce hasta este mismo momento, amigos y familiares se han distribuido a través del teléfono, el SMS, el Facebook, incluso este blog... sólo puedo decir que pienso contestar a todos y cada uno de ellos (por supuesto a aquellos que no he podido atender inmediatamente), me lleve el tiempo que me lleve. Es lo mínimo cuando se acuerdan de uno. En todo caso, vayan previamente mis más cálidas gracias a todos ellos.

Por lo demás, como lo prometido es deuda, he escogido un tema que fue número uno en aquel cada vez más lejano 11 de septiembre de 1974, día en que un servidor vino al mundo en el Hospital Francisco Franco de Barcelona, lo cual ya hace sospechar que la fiesta de la Diada Nacional de Catalunya no estaba por entonces demasiado institucionalizada. Por supuesto, he hecho un poco de trampa... alguien (sorry, Juanjo) esperaba que fuera el hit que encabezó las listas británicas, pero, de momento, va a ser que no. Me niego. Así que he dispuesto el número uno en España. Si os parece ramplón, os aseguro que es Mozart al lado del que encabezó los charts de las islas. Ya os he dicho varias veces que 1974 no fue muy pródigo en grandes canciones...

Pero también sería injusto si no os dijera que este tema, en realidad, me gusta escucharlo de vez en cuando. Simple, tontorrón, pero desenfadado e ideal para cuando se está contento, como servidor al final del día de hoy. Además, siempre lo asociaré a cierto verano en Puente-Genil en el que a mi primo Toni (gran guitarrista flamenco, por otro lado) le dio por la cancioncita y llegó a ponerla unas tropecientas mil veces en el tocadiscos de casa de mis tíos. Si no la aborrecí entonces, nunca más lo haré, desde luego.

Sin más me retiro, que mañana hay que levantarse pronto para la preceptiva regata de remo en Torredembarra. Con que el día sea la mitad de bueno que el de hoy, será redondo. Buenas noches.

Los Diablos – Acalorado (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Total Eclipse Of The Heart, Bonnie Tyler, 1982


Hacía algún tiempo que no pasaba por aquí algo ochentero, pero ochentero de verdad, con todos sus excesos estéticos y éticos, en cuerpo y en espíritu. Y para ello nada mejor que volver a rescatar a la reina de todos ellos, Bonnie Tyler, cuya melena a lo Armas de Mujer y su forma de cantar apasionada como de tatuaje "I Love Rock and Roll" -con hombreras, eso sí- la hicieron ya en su día protagonista de otra Píldora no menos excesiva que la de hoy, Holding Out For A Hero.

Hay que decir que con Total Eclipse Of The Heart, Bonnie Tyler rompió el molde. Incluida en su gran álbum Faster Than The Speed Of The Night, supuso el mayor éxito de toda su carrera, y con un estilo muy alejado de aquel casi recatado y country It's A Heartache, su primer gran hit allá por 1977.

Efectivamente, Total Eclipse Of The Heart alcanzó el número uno en numerosos países, incluidos los siempre difíciles Estados Unidos y Gran Bretaña. El single vendió nada menos que seis millones de copias y, según parece, alcanzó las 60.000 copias diarias en sus momentos álgidos. Casi ná.

Sin embargo, quien esto escribe, a diferencia de lo que sucedió con otras canciones, no recuerda haber escuchado ésta demasiado a menudo en las radios allá por el 82. Es más, de haberla escuchado, realmente no la retuve. Así, en cierto momento de los noventa, empezó a sonar en las discos una versión en plan mákina de esta canción. Entre que no sonaba muy agresiva, y que la materia prima era buena, no era de lo peor del género.

Hasta que poco después até cabos, naturalmente. Por entonces, el ritmo de aprendizaje musical empezaba a ser exponencial, y no tardé en escuchar la versión original de Bonnie Tyler -por cierto, parece ser que ofrecida inicialmente a Meat Loaf-. Y entonces, la que parecía decente versión discotequera se convirtió en infumable engendro chunta-chunta.

Porque incluso con todos los excesos posibles, con todas las melenas permanentadas, y con todas las hombreras, es lo que tiene probar el jamón pata negra: que luego ya no quieres mortadela.

Bonnie Tyler – Total Eclipse Of The Heart (por Spotify)



Letra de la Píldora
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Hasta la próxima.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Homburg, Procol Harum, 1967


¿Recordáis a aquél grupo que se inspiró en Bach para obtener uno de los mayores hits de la historia del pop? Efectivamente, se trataba de los Procol Harum, con aquel memorable A Whiter Shade Of Pale, que ya trajimos en su día a las Píldoras.

Pues bien, el éxito de aquel tema fue tal, que, con toda lógica, la formación optó por seguir su misma estela para el siguiente single, Homburg (¡que no Hamburg, como alguien quiso porfiarme una vez!). De nuevo, y al igual que Con su blanca palidez, la canción era de cosecha propia, aunque de clara inspiración clásica, y bajo los mismos auspicios estilísticos que su predecesora. En esta ocasión, no era tan obvio reconocer a Bach, pero las semejanzas entre ambas canciones eran tales, que muchos críticos llegaron a evidenciarlas de manera muy clara.

No obstante, ello no fue óbice para que Homburg fuese también un éxito en ventas, si bien a escala algo menor que A Whiter Shade Of Pale. En ésta ocasión, su escalada en listas se limitó a un "modesto" quinto puesto en el chart británico a finales de 1967.

Ciertamente, negar las semejanzas entre las dos canciones es negar una evidencia. Sin embargo, dichas similitudes están más en el sonido que en el fondo, y desde que escuché Homburg por primera vez hace muchos años, me pareció un tema totalmente fantástico y cautivador, tanto como su predecesor.

Por lo visto, al final, voy a tener que meterme a fondo en la música de Bach...



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sympathique, Pink Martini, 1997


Uf... menudo día de trabajo... creo que el tema de hoy es más que adecuado para acabarlo con una mínima sonrisa. Por supuesto, por su estilo tranquilo, despreocupado y naïve. Por supuesto.

Hasta mañana...

Pink Martini – Sympathique (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 7 de septiembre de 2010

(If Paradise Is) Half As Nice, Amen Corner, 1969


El de hoy es uno de esos temas de pop limpio que, de vez en cuando, gusta regalar a los oídos, lejos de estridencias y de cacofonías varias. Y algo parecido debió de pensar el público británico cuando, en 1969 -un año interesantísimo desde el punto de vista musical, de una verdadera explosión de sonidos-, catapultó a los Amen Corner hasta el primer puesto de las listas con una canción cuyo único objeto era sonar bien, sin más pretensiones.

Como podréis comprobar en un momento -si es que no conocéis el tema, lo cual es poco probable- parece realmente un producto genuinamente inglés de principio a fin. Pues bien, pildoreros, nada más lejos de la realidad.

Porque, en realidad, se trata de una canción tan italiana como el O Sole Mio. Con menos solera, ciertamente, pero igual de italiana. Y, de hecho, del mismo modo que ésta, tuvo su versión en inglés. Si Elvis había transformado el clásico napolitano en su It's Now Or Never para marcarse también un número uno, en el caso de hoy fue una hasta entonces poco conocida banda galesa la encargada de catapultar hasta lo más alto una canción escrita -ahí es nada- por el gran Lucio Battisti un año antes.

Ciertamente, cuando Battisti escribió Il paradiso della vita para La ragazza 77, y poco después la adaptó para Patty Pravo como Il paradiso (espectacular versión, como no podía ser menos viniendo de ella) no imaginaba cual iba a ser el destino final de su composición. Un inglés, Jack Fishman, la adaptó a su idioma y la ofreció a uno de los grupos del momento, The Tremeloes. Éstos lo rechazaron, y fue, finalmente, a parar a los Amen Corner.

Con tal éxito que acabaron capitalizando el éxito del tema y consiguiendo que un servidor pasara años convencido de que era una canción tan british como el té de las cinco. Hasta que resultó ser más bien un Chianti...

Amen Corner – (If Paradise Is) Half As Nice (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Step On, Happy Mondays, 1990


Junto a los Stone Roses, los tipos de hoy se contaban entre los grupos más populares entre los que andábamos intercambiando moderneces vía cassette a nuestros 16 años en el patio del insti. Y, en buena parte, se debía al enorme éxito del tema que traemos hoy a las Píldoras.

Si los Roses tenían un sonido más psicodélico -eso sí, envuelto en ritmos discotequeros- los Happy Mondays suponían casi el camino inverso: muy influenciados por el house y la música funky, tuvieron la idea de incorporar las guitarras de aires indies a su estilo pensado para pistas.

Step On fue, sin duda, uno de los temas de 1990. Lo que muy pocos saben es que, en realidad, se trataba de una versión de otra canción de casi veinte años de antigüedad. En 1971, el sudafricano John Kongos convertía en éxito el tema He's Gonna Step On You Again, que los Happy Mondays renombrarían acortándolo al título que todos conocemos.

Y ya puestos, vaya una curiosidad sobre la versión original de Kongos. Se trataba de un tema glam de estilo parecido al de los T.Rex -entonces en plena explosión- lo cual tal vez no fuera totalmente coincidencia, ya que en el 71 compartían discográfica, Fly Records. Pues bien, He's Gonna Step On You Again tiene el honor de ser la primera canción en incorporar un sampleado, y así se cita en el Libro Guinness de los Records.

En todo caso, aquí os dejo con una gran canción para acabar el día con buenas vibraciones... o comenzarlo cargado de energía. Vosotros mismos.

Happy Mondays – Step On (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Eres diferente, Los 5 Latinos, 1960


De nuevo, no os dejéis llevar por la hora... acabo de llegar de celebrar un cumpleaños de esos que se dan por sorpresa y que, por algún curioso motivo desconocido, siempre es el homenajeado el último en enterarse, por más ruido que se haga. Y se llega a hacer ruido...

En el caso de hoy, la homenajeada, Jose, celebraba su 50 cumpleaños. Mejor dicho, le celebrábamos su 50 cumpleaños. Por supuesto, han habido los preceptivos regalos, el pastel, los brindis... y la obligatoria coñada de los amigos, entre los que se encuentra quien escribe. Ésta -resumiendo mucho- ha consistido en regalarle los ingredientes para hacer un bizcocho en forma de llagut (nuestro tipo de barca de remo). Eso sí, aproximadamente a escala 50:1. Es decir, 50 huevos, 50 yogures, 50 bolsas de harina, y así sucesivamente. Muy práctico...

En cualquier caso, quisiera añadir a la celebración la dedicatoria de la Píldora de hoy. No es que nunca haya manifestado la chica preferencia por Los 5 Latinos, ni nada por el estilo. Es algo más moderna que eso... lo que sucede es que Eres diferente, uno de sus temas más emblemáticos, alcanzaba lo más alto de las listas españolas allá por los inicios de septiembre de 1960, que es cuando le tocó venir al mundo.

Y, además, el título le viene que ni pintado. Muchas felicidades, Jose.

Los Cinco Latinos – Eres diferente (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 4 de septiembre de 2010

La barra de este hotel, Duncan Dhu, 1988


Para no haber puesto hasta ahora a Duncan Dhu, casi podría esperarse alguna elección más convencional. Efectivamente, como casi todos los de mi edad -y los algo mayores-, cantamos los coros de Cien gaviotas y nos aprendimos de memoria En algún lugar y Una calle de París, una de mis canciones preferidas de largo. O bailamos aquel Mundo de cristal, ya en los noventa. Por lo tanto, había material por donde empezar de sobras.

Sin embargo, por algún motivo que desconozco, uno de los temas del grupo que más se me coló en el extraño mundo de las neuronas, fue La barra de este hotel. Incluido en el LP El grito del tiempo, aunque fue single, tenía todos los números para ser eclipsada por las citadas En algún lugar o Una calle de París.

Tal vez fueran aquellas guitarras wah wah en pleno momento de curiosidad musical -14-15 años- tal vez el órgano de fondo (mi gran instrumento), o puede que ese ritmo entre soul con vagos aires rockabillys. Ni puñetera idea. Sólo sé que, entre primero y segundo de bachillerato, uno de los temas más recurrentes en el tarareo personal, fue éste.

Por cierto, ya puestos, os comentaré que tampoco era tan friki como pudiera parecer. El grito del tiempo llegó a vender más de 400.000 copias en su lanzamiento, y transformó a Duncan Dhu en el grupo más español más vendedor del año. Recuerdo que, semana tras semana, en los programas musicales de la tele, este álbum estuvo apalancado en las listas de éxitos. Así que, posiblemente, más de uno de vosotros tengáis el disco. Y, también posiblemente, haga años que no lo desempolváis. Ya tenéis trabajo para hoy... por lo pronto, os dejo con uno de sus mejores temas.

Por supuesto, a mi juicio.

Duncan Dhu – La Barra De Este Hotel (por Spotify)



Letra de la Píldora
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Hasta la próxima.

viernes, 3 de septiembre de 2010

You And Your Heart, Jack Johnson, 2010


Damos un pasito (corto) más en el tiempo... hasta la primavera de este 2010. Hoy, en una amenísima conversación, sonó la canción de hoy de fondo. Si bien el tema de la charla no tenía nada que ver, la interrumpí brevísimamente para decir algo así como "mola, ésta la pongo hoy en las Píldoras", un poco en plan, "me la apunto", pero sin más pretensiones. Sólo hizo falta que me interpelaran si me iba a acordar, para que me saliera ese pundonor: "por supuesto". Y aquí está.

Es la prueba fehaciente de que una parte de mi cerebro, tras un año y pico, piensa ya en términos de Píldoras... dicen que el uso compulsivo de videojuegos acaba modelando la visión del mundo real por parte del jugador. A esta afirmación, más que creíble, añado yo que escribir un blog cada día, también.

Como sea, aquí está el tema. El protagonista de hoy tal vez no sea un gran conocido para el público más general de nuestro país, pero desde luego no es un desconocido ni un outsider musical. Jack Johnson es un cantante y compositor hawaiano que, para que os hagáis una idea de su impacto, ha colocado sus dos últimos álbumes en el número uno de su país, mientras que los dos anteriores se "limitaron" a obtener un segundo y un tercer puesto, respectivamente.

Así que, aunque haya alguien al que no pueda sonarle demasiado su nombre, nos encontramos con una de las últimas sensaciones del pop de estilo alternativo procedente del otro lado del Atlántico. El muchacho le ha ido cogiendo gusto a esto de coleccionar discos de platino, desde luego.

Ah, y por cierto, éste sí que es surfero nato y no los Beach Boys (de hecho, sólo uno de ellos sabía subirse a una tabla...). No obstante, que nadie espere grandes himnos surf: su estilo pasa de lo más intimista al pop más alegre, como es el caso de hoy, pero bastante lejano al que hacían Brian Wilson y compañía en sus inicios. Eso sí, en la música, surfeará poco, pero en la realidad... en seguida lo comprobaréis. ¡Recibid un saludo Shaka!

Jack Johnson – You And Your Heart (por Spotify)



Letra de la Píldora
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Hasta la próxima.