jueves, 30 de junio de 2011

Delilah, Tom Jones, 1968


Supongo que tampoco es necesario que os presente a la desconocida cancioncilla de hoy... aunque estoy seguro de que guarda una sorpresa -y truculenta- que muchos posiblemente no conozcáis.

Delilah es una de las baladas de los años sesenta que más ha conseguido quedarse en la memoria de la gente. Su ritmo dramático y la potente voz de Tom Jones hicieron de ella un éxito fulminante a principios de 1968, impacto que se extendió por todo el mundo. 

Sin embargo, distaba mucho de contar una historia de amor convencional. Originalmente, su autor, Les Reed, quiso inspirarse en la historia bíblica de Sansón y Dalila, pero la cosa le acabó quedando un poco diferente. Porque al lado del tema de hoy, La mataré, de Loquillo y los Trogloditas era un cuento de niños. 

Si Loquillo amenazaba a la chica con apuñalarla, la historia que cantaba Tom Jones sencillamente consumó el asesinato: sí, era el clásico "la maté porque era mía", con el agravante de que aquí, incluso había espionaje voyeurista y todo. Vaya un guión romántico con final feliz, desde luego. 

Hoy sería impensable un hit con este texto, más propio de algún grupo hardcore que de un artista que llevaba poco tiempo impulsando su nueva faceta de cantante melódico. Espero que, no obstante, no os deje de gustar la canción por ello: musicalmente es una pequeña joya de principo a fin. Aunque sea muy poco modélica y ejemplarizante.

Delilah (por Goear)

PS: Don Paquito, no se quejará hoy tampoco. Nueva ración de trompetas mariachi-style. Si es que no me merece, hombre...



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 29 de junio de 2011

I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free, Nina Simone, 1967


A pesar del larguísimo y para los castellanoparlantes también trabalingüístico título de hoy -mejor así: Ojalá supiera como se siente al ser libre- nos encontramos ante una de las canciones más bellas de Nina Simone.

Escrita en 1963 por el pianista de jazz Billy Taylor, un rompedor teórico de la materia que trabajó con los grandes (llegó a ser el pianista residente del mítico club Birdland), era todo un alegato en favor de los derechos de los negros, que por entonces suponían uno de los puntos calientes de la sociedad norteamericana. Él mismo grabó el tema, aunque pasó sin demasiada pena ni gloria. 

Tuvo que ser rescatado cuatro años después por Nina Simone para que tuviera mayor atención por parte del público. Ésta lo incluyó en su álbum Silk & Soul, y lo utilizó como single promocional. 

Inmediatamente se dispararon las versiones de todo tipo, una de las más recientes y conocidas (aunque a mi juicio, no mejores) fue la que hicieron en 2001 los Lighthouse Family. Ninguna de ellas consiguió la emotividad y tensión que Nina Simone le transmitió en su momento. 

Por supuesto, el plato fuerte de la Sacerdotisa del Soul siempre fueron los directos, y el clip que tenéis por aquí es uno de los mejores que hizo del tema de hoy. Fue interpretado en el  selecto Festival de Jazz de Montreux en 1976 y la gran ovación final (zapatazos incluidos) no deja ningún lugar a dudas sobre cómo quedó el personal. Absolutamente encandilado.




Hasta la próxima.

martes, 28 de junio de 2011

Thriller, Michael Jackson, 1984


Hoy escribiré en un momentín, ya que en seguida salgo para los fuegos y la Fiesta Mayor que hacemos aquí, en mi barrio. De hecho, incluso tenía previsto responder a los últimos comentarios (el trabajo se me acumula, aunque me encannnnnta ver tal listado) pero lo dejaré para mañana, si no os sabe mal. Ventajillas de los días de fiesta.

Para compensar, os dejo con una de esas canciones que pueden recibir el apelativo de Tema de Temas, a la manera de los antiguos persas. Escribir algo de Thriller a estas alturas es casi redundante, y me parecen más interesantes las experiencias de cada uno cuando vio por primera vez el clip (yo, personalmente, me asusté mucho: tenía unos nueve años más o menos) que los meros datos técnicos.

Eso sí, alguno podrá decir que porqué no puse a Maikol el otro día, en su segundo aniversario de finado. Vuelvo a insistir: en general, me fijo bastante poco en los R.I.P. varios. Algo más mundano me ha inclinado, finalmente, por la publicación. Y es que se han pagado nada menos que 1,27 millones de euros por la célebre chaqueta que el individuo se gastaba en plan zombi bailongo. Sí, aquella que parecía diseñada expresamente para las no menos célebres lagartonas de "V" que muy poco después (Thriller fue el último single del álbum, ya lanzado en enero de 1984) iban a invadir las pequeñas pantallas de todo el mundo.

Espero que os guste al menos tanto como el tema de ayer, del que me consta que recibió una más que cálida acogida, en esa conmovedora mezcla de gusto musical y "ah, qué joven era entonces y cuán raro vestía". Yo me voy de verbena a que me sirvan un par de cervecillas. Y a hacer tiempo hasta que el viernes me toque a mí ponerlas. Ya os contaré.

Thriller (por Goear)



(Grandísimo clip, ¿no?)

Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 27 de junio de 2011

Eloise, Tino Casal, 1988


Para aquellos que llevábais algún tiempo con la idea de traer al blog a ese personaje inimitable que fue Tino Casal, pues eso, que aquí está. He de decir que estuve un rato eligiendo entre Embrujada y este Eloise, que al cabo se convirtió en su más célebre tema. 

Si tenéis buena memoria -y si no, ya os ayudo yo- una de las primerísimas Píldoras que abrieron esta aventura fue, precisamente, Eloise, en la versión original que Paul Ryan compuso para su célebre hermano Barry. Una versión que ponía los pelos de punta... y que posiblemente, a causa de su gran éxito, para muchos se hizo difícil de superar. 

Y tal vez nunca se superó, pero sí que se igualó. Y fue de la mano de un asturiano ya por entonces veterano en el mundo de la música pop. En 1987, Tino Casal lanzaba su vendidísimo (y postmodernísimo) álbum Lágrimas de cocodrilo -¿os acordáis?- cuyo single estrella terminó siendo, precisamente, Eloise

No voy a extenderme de nuevo en la escena de cómo vi en directo aquella primera actuación por Televisión Española, puesto que ya la comenté en su día a propósito del tema original. Pero no está de más insistir en el enorme impacto que nos causó a mí y a mi familia esta espectacular versión en clave techno, si me permitís, incluso mucho mejor que la que un par de años antes habían lanzado los muy nobles y punkies The Damned. 

Estoy seguro que la disfrutaréis recordándola como yo preparándola. Ya me extrañará más que no os provoquen ciertas risas (aunque sea de sorda vergüenza en el caso de algunos) las indumentarias del personal, pero es lo que había a finales de los ochenta si se quería ser modernísimo de la muerte. Y Tino Casal, sin duda, lo era. El que más.

Eloise (por Goear)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 26 de junio de 2011

Go Let It Out. Oasis, 2000

Si ayer era mi estómago el que estaba a la greña, hoy parece haber tomado el relevo la conexión a Internet. Así que aquí me veis a estas horas peleando por ver si este sistema a pedales que algunos llaman ADSL me acaba de permitir publicar. 

En lo que respecta al tema, seguramente no requiere de demasiada presentación. Go Let It Out, primer single del álbum Standing On The Shoulder Of Giants -evocador título derivado de la famosísima cita de Bernardo de Chartres, atribuida erróneamente a Newton- fue un éxito total que se convirtió en el quinto número uno de la carrera de los británicos Oasis

Con todo, su grabación coincidió con el primer gran impacto en las filas de la formación. Seguramente cansados de tanta bronca familiar, dos de sus miembros históricos, el guitarrista Bonehead y el bajista Guigsy decidieron marcharse del grupo a finales de 1999. Así pues, Go Let It Out tuvo que ser registrado únicamente por los tres miembros supervivientes, los dos Gallagher y el batería Alan White, a la espera de la llegada de los sustitutos de aquéllos. 

A pesar de las graves incidencias anteriores, el tema resultó redondo. Su compás lento y poderoso y un bajo absolutamente omnipresente mostraron a un nuevo Oasis en plena fase de abandono del ya extinto britpop, y a la búsqueda de un nuevo espacio en el cambiante panorama musical del momento. 

Como dato tonto y adicional, tengo que decir que siempre me gusta escuchar Go Let It Out precedida por la canción que abría el álbum, la genial e instrumental Fucking In The Bushes. Y digo genial no sólo por su título, por supuesto. Este es un blog de música, al fin y al cabo. 


Go Let It Out (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 25 de junio de 2011

Rock Lobster, The B-52's, 1978


La verdad es que no tenía pensado para hoy el que es el más famoso tema dedicado (más o menos) a una langosta. Sin embargo, intentaré explicarme antes de ir a dormir, lo cual no será dentro de demasiado rato. 

Como preámbulo, podría decirse que llevo todo el sábado con el cuerpo bastante indispuesto: a medio gas, y -cómo decirlo con una mínima elegancia-, con pase VIP al toilette. Vamos, un asquito.

Lo peor del caso no es eso, con todo, que no pasa de una notable incomodidad. Es su génesis. Ayer, improvisando, acabamos yendo a cenar a una marisquería muy cercana a casa (pero ya en El Vendrell, aviso para navegantes) sobre la que nos habían dado buenas referencias. 

Y como un día es un día, allá que fuimos. El resultado fue desolador: carísimo, con un pescado venerable que debió ser el mismo que San Pedro recogió en un día cualquiera de trabajo; una mesa anexa ocupada por unos pijos cincuentones cuya educación y saber estar eran aproximadamente los de un orco borracho; un vino de combate a precio de Albariño y, de propina, un día después con el estómago como una centrifugadora. Menos mal que Montse se niega a decirme quién le hizo la recomendación, porque me oye. Pero de verdad. 

Así que ya os podéis hacer una idea del porqué de la elección de hoy. Por lo demás, Rock Lobster es uno de los temas más fumaos que uno se pueda encontrar: primer single de los B-52's, incorporaba ya su característico sonido kitsch retro, eso sí, pleno de excesos más propios de la era punk a la que pertenecían. Un buen tema con el que mi maltrecho estómago y yo os damos las buenas noches.


Rock Lobster (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 24 de junio de 2011

Volando voy, Camarón de la Isla, 1979


Que el flamenco en general, y Camarón de la Isla, en particular, son patrimonio universal, creo que no lo duda nadie hoy día. Una prueba de ello es la génesis de esta misma Píldora. 

Como no me canso de repetir a diestro y siniestro, un servidor es catalán a todas luces, pero descendiente de tropecientas generaciones de cordobeses. Pues bien, ello no ha sido suficiente para que, personalmente, haya presentado demasiada inclinación por el flamenco. Lo conozco, y lo he escuchado bastante durante la infancia, pero de más mayor nunca me ha dado en exceso por ahí. 

La prueba es la casi total ausencia de flamenco en este blog, a lo sumo bien mezclado de música rock. Pues bien, de la misma forma que Mayte Martín fue sugerida, ha tenido que ser otra adecuada indicación la que ha posibilitado reparar la carencia de uno de los grandes dentro de estas páginas. 

¿Que por qué lo de la universalidad de las primeras líneas? Bien podrían haberme sugerido el tema casi cualquiera de mis primos (algunos de ellos, flamencólogos de pro, os lo aseguro) o, más cercanamente, incluso mi hermana o mis padres. Pero no. Antes bien, la idea procedió de mi amigo Ramon, català de soca-rel (vamos, de los de familia de aquí de toda la vida), Admito que la sugerencia me sorprendió un poco, pero me sirvió para comprobar hasta qué punto el flamenco ya hace tiempo que no es del gusto exclusivo de las gentes del sur o de la comunidad gitana. Es de todos.

Volando voy es, desde luego, el tema más famoso de cuantos grabó Camarón. Compuesto por Kiko Veneno e incluido en su revolucionario LP La leyenda del tiempo -donde se combinaba el flamenco con guitarras eléctricas, batería o teclados, entre otras modernidades-, tuvo el honor de ser el único single que se lanzó del álbum. Eso sí, aunque parezca extraño, el sencillo no tuvo entonces una gran repercusión en ventas para disgusto del cantaor, que le había puesto bastante ilusión a la cosa. 

Así que aquí os quedáis con un Camarón rompedor, poniendo voz a un tema pillo y que todavía hoy suena tan fresco como 32 años atrás. ¡Volando voy!

Volando voy (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 23 de junio de 2011

Ring Of Fire, Johnny Cash, 1963


Pocos títulos más apropiados que este Ring Of Fire para la verbena de San Juan, desde luego. Y que me permite incorporar por fin a uno de los pocos cantantes country cuya figura ha trascendido mucho más allá de ese mundo formado por imposibles sombreros texanos, flecos bailongos de chaqueta y botas de dibujos... err... vamos a dejarlo en "vistosos".

Ring Of Fire es, sin ninguna duda, la canción más conocida de Johnny Cash. Sin embargo, originalmente no fue grabada por él... y eso que era el destinatario de la letra.  La canción la escribió la que sería su mujer con el tiempo, June Carter, miembro de una de las dinastías con más solera de la música country.

La primera persona en cantarla fue la hermana de June, Anita (esto es, la futura cuñá de Johnny) pero aquella primera versión no funcionó demasiado bien. Entonces, al bueno de Cash se le ocurrió meterle unas trompetas mariachis junto a su propia voz, y fue un todo un revulsivo. La canción ocupó durante siete semanas el número uno de las listas country, y entró en el Top 20 de las generales.

En definitiva, un clásico absoluto que dejo en esta noche de jarana, petardos y fuego. (tres ítems en los que me pienso regodear, dicho sea de paso). Y en la que se celebra, por cierto, la festividad de un santo que nos viene al dedillo, mirad por dónde: San Johnny.

Ring Of Fire (por Goear)

PS: tremendo el decorado de la actuación. Parece que vaya a ponerse a cantar en cualquier momento aquello de "siete caballo que vienen de Bonaaaaansaaaaaaa..."



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 22 de junio de 2011

Jungleland, Bruce Springsteen, 1975


Ya sé que hace nada puse a Springsteen, y que no me canso de mencionar -para más inri- que salvo un puñado de canciones memorables, no soy el arquetipo de fan a ultranza que tanto abunda por esos mundos de Dios. 

¿Entonces? Pues bien, os pediría que hoy no viérais tanto al Boss como a su célebre y recientemente malogrado saxofonista, Clarence Clemons. Como sabréis, el pasado sábado pasó a mejor vida, imagino que acompañado de su inseparable instrumento. De todas formas, yo no soy de los que normalmente se toman los óbitos como leitmotiv posteador salvo casos excepcionales. 

Y confieso que no lo tenía previsto esta vez. Sin embargo, ayer me llegó una sugerencia al respecto, de esas que van con chantaje emocional, del tipo (no fueron estas las palabras exactas y no las tengo ahora a mano, pero ya me entendéis): "ya veo que no respetamos a la gente de bien". Viniendo de una de las mentes más ortodoxas que conozco en materia de rock -que no de rumba, otro día lo trataremos- casi que me dio cargo de conciencia. Para que veáis qué amigos tengo: ponerle a Tom Waits no me ha servido de demasiado. 

Claro, y con una sugerencia así, cualquiera se equivoca con la canción. Como no soy un gran conocedor de los recovecos springsteenianos, aquí que me véis ojeando clip tras clip para ver en qué canción era posible encontrar al mejor Clemons. Y Vive Dios que vi clips del Bruce de la pera: encima, con la mala folla de que en los que mejor conocía, el bueno de Clarence sólo salía pegando panderetazos, ni rastro del saxo. 

Por supuesto, un post dedicado a un saxofonista en cuyo vídeo el sujeto no sale tocando el saxofón es técnicamente un churro. Por suerte, me encontré con este Jungleland, un fantástico tema incluido en el mítico álbum Born To Run, donde Clemons se luce a todas todas. Por si acaso, consulté esta vez a mi sobrevenida conciencia musical en forma de amigo sobre la bondad y conveniencia de la canción. El resultado: habemus Pildoram

Una cosa más: viene muy a cuento el tema también en tanto la portada de Born To Run, una de las más famosas de la historia del rock, muestra a un risueño Bruce apoyado en la espalda de... nuestro homenajeado. Uno de los grandes, sin duda.

Jungleland (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 21 de junio de 2011

Born On The Bayou, Creedence Clearwater Revival, 1969


Tras el peculiar y discutido asalto de ayer a la modernidad comercial (y digo discutido, porque además de los comentarios diversos, incluso me sugirieron que había otro tema mucho más representativo de los tales Melocos) me vuelvo a mis cavernas pleistocénico-musicales, en las que me siento mucho más como pez en el agua.

Y me remito al rock más primario, de la mano de los Creedence Clearwater Revival. Born On The Bayou es uno de mis temas favoritos de los californianos, además de uno de sus temas más emblemáticos, dentro de lo que se llamó "swamp rock" o "rock del pantano" debido a sus influencias netamente sureñas. 

En realidad, Born On The Bayou, incluido en el segundo disco del grupo, Bayou Country -uno de los ¡tres! álbumes que lanzaron en 1969- nunca fue single por sí mismo. Eso sí, tuvo la suerte de acompañar como cara B al no menos célebre tema Proud Mary, así que se benefició de las enormes ventas y fama que marcaron a éste. 

El vídeo que tenéis delante corresponde a la actuación que hizo la formación en el mítico concierto de Woodstock, durante la noche del sábado 16 de agosto de 1969. Y ya puestos, una ¿coincidencia? Tengo delante en la tele la peli El último hombre... vivo, aquella en la que Charlton Heston hace de postrer ser humano en el mundo (efectivamente, sagaces Pildoreros, su remake lo protagonizó hace pocos años Will Smith en Soy Leyenda). Pues bien, el machurrio de Heston, en una escena, aparece emocionado recitando de memoria un pasaje del famoso film que recogió precisamente al festival de Woodstock. 

Por desgracia, en el fragmento no aparece la Creedence. No podía ser una coincidencia perfecta...




Hasta la próxima.

lunes, 20 de junio de 2011

La chica ideal, Melocos, 2009


Aunque con Píldoras como la de ayer, de MGMT, u otras como las firmadas por Muse (o por Vetusta Morla, o por Department Of Eagles, por ejemplo) puedo parecer muy moderno, incluso modernísimo, la verdad es que en cuanto me sacan de estos pocos parámetros actuales, se descubre mi 97,8% de materia cretácica y hasta jurásica. 

Es lo que me ha pasado hoy. Tras las peticiones del otro día sobre Los Brincos y Los Sírex, y que resumí en Jeanette, se ha abierto la veda en este mismo círculo de amigos. Pero claro, lo normal es que la gente pida cosas, digamos, más normales, y no una versión actualizada de Torremolinos '73. Y es aquí donde normalmente se me pilla a cuatro patas. 

En éstas, mi amiga Yolanda me pidió si podía poner algo de Camila o de Melocos. Éstos últimos aún me sonaban algo de nombre, pero para que os hagáis una idea, la conversación al respecto de los primeros fue "¿esos no son los que cantan en plan rumbero discotequero?" (en referencia a Camela), por no citar los inevitables comentarios guasones de los demás asistentes "sí, me suena el nombre, es la mujer del Carlos" o el más informado añadido "Parker-Bowles". 

Así que para montar la Píldora de hoy, algo tardía en hora, he tenido que documentarme a marchas forzadas. Finalmente, he encontrado este divertido tema, La chica ideal, de los gaditanos Melocos, que recoge un poco el espíritu desenfadado de los Hombres G (¿lo véis? ¡no puedo evitar las referencias prehistóricas!).

La chica ideal fue lanzado como single en 2009 en apoyo de su segundo álbum Somos. Por supuesto, esta última información la he tenido que pillar de la siempre recurrente Wikipedia. Porque después de lo dicho más arriba, a ver a quién voy a engañar en plan sabiondo.

Melocos – La Chica Ideal (por Spotify)

PS: que sepáis que otra petición hecha fue... Camarón de la Isla. Apercibido de la fundamental carencia al respecto en este blog, tomo nota pues, señores. 



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 19 de junio de 2011

Flash Delirium, MGMT, 2010


Por supuesto, sobre gustos no hay nada escrito, y para gustos falibles y discutibles, los míos. Sin embargo, tras este preámbulo, debo decir que, en mi opinión, el de hoy es el mejor tema de cuantos se editaron en 2010 -y que llegaron a mi conocimiento-.

¿Qué tiene esta canción para llegar a tal hiperbólica conclusión? Ciertamente, es un tema de un criterio comercial no demasiado acusado: está llena de cambios de ritmos y es posible contar hasta siete secciones diferentes en estilo entre sí. Y todo ello en apenas los 4 minutos y 16 segundos que dura. Desde luego, nadie podrá decir que es cansina. 

El adjetivo "psicodélico" sería el más apropiado para el conjunto del tema, aunque como ya intuiréis por lo anterior, tiene el defecto de simplificar en extremo lo que en el fondo debería recibir el apelativo de "inclasificable". Pero es precisamente este gigantesco eclecticismo el que me ha llevado a emitir una afirmación como la del primer párrafo. Francamente, disfruto como un enano cuando Flash Delirium aparece por los altavoces.

Luego está el vídeo. Por si la canción -en principio, una surrealista y poética reflexión sobre las redes sociales- no fuera suficientemente extraña, el clip es directamente majara. Y no apto para demasiado susceptibles, aviso. No es que sea para tanto (tranquis, no hay sangre... aunque casi que ahora acabo de dar más miedo) pero hay alguna escenilla tipo Alien. Muy blanca, sí, pero ya me entendéis.También debo deciros que estuvo nominado a varios premios, incluido el de mejor vídeo rock por la MTV. Ya sé que la expresión "MTV" da más grima aún que Alien, pero por una vez, hacedme caso: no os lo perdáis.

En fin, una pequeña joya de estos últimos tiempos, tan escasos en creatividad entendida como tal. Porque incluso en el caso de quela canción no os guste, estoy seguro de que, en este último particular, estaréis totalmente de acuerdo conmigo.

Flash Delirium (por Goear)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 18 de junio de 2011

Killing Me Softly With His Song, Roberta Flack, 1973


Las canciones que tan sólo con su primer verso ya nos suenan e incluso nos evocan recuerdos tienen algo que las destaca de las demás. Es lo que le sucede al archicélebre tema de hoy: porque incluso sin saber lo que quería decir, al escuchar sus primeras palabras ("Strumming my pain with his fingers...") uno ya sabía que se encontraba con su familiar "Killing Me Softly".

Una reacción de familiaridad que ha sobrevivido generación tras generación desde la primera publicación del tema en 1971, inspirado nada menos que por un concierto del cantautor Don McClean. Por entonces, tuvo el honor de estrenarlo la hoy olvidada cantante Lori Lieberman, y pasó sin demasiada pena ni gloria. Tuvo que pasar más de un año para que otra artista, la pianista y vocalista soul Roberta Flack, en una nueva versión, le diera el giro que convertiría a la canción en un clásico del siglo XX. 

Las ventas que consiguió Roberta Flack fueron gigantescas, y se extendieron por todo el mundo. Tan sólo en Estados Unidos se apalancó cuatro semanas en el número uno en 1973. En España, igualmente, Killing Me Softly With His Song tuvo un enorme éxito. Un ejemplo de ello lo tengo en el que fue mi hogar durante mi infancia y juventud: mi madre, muy (pero que muy) poco dada al pop en inglés, la recuerda como una de sus canciones preferidas de aquellos años, y cuando suena por la radio, le es inevitable citar todavía el nombre de Roberta Flack.

Una generación más tarde -la mía, para más señas- el tema también tuvo su versión de referencia. Por entonces fueron los Fugees los responsables de la misma, aunque me vais a disculpar si la dejo para otro día. Por no citar la que una década después se tiró ese tipo peculiar llamado Pitingo. Por desgracia para el inventor del concepto flamenco-soul, siempre lo asociaré a la parodia que hacía de él el actor Edu Soto, con su grito de guerra "Killing Me Softly, Pitingoooo". Enorme.

Y es que, en el fondo, estamos ante un clásico absoluto de los últimos cuarenta años. Hoy os propongo esta versión, pero no será la última. Que la disfrutéis.

Killing Me Softly With His Song (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 17 de junio de 2011

25 or 6 to 4, Chicago, 1970


Bajo este título más propio de un problema de cálculo que de un hit, se esconde uno de los temas con más carácter y personalidad de la historia del rock. Muchos ya lo conoceréis, pero si sois de aquellos que por azares diversos no os habéis topado con él, os invito a que no perdáis la ocasión. 

En 1970, la formación de jazz-rock Chicago ya se había hecho con un cierto nombre en el panorama musical con apenas un álbum a sus espaldas. Aquel año lanzó su segundo LP, Chicago (pronto conocido como Chicago II), con el que conseguirían una fama enorme por todo el mundo. 
A pesar de que todo el disco (doble) está plagado de música memorable, el tema que posiblemente haya quedado más en la memoria del gran público es 25 or 6 to 4. A pesar de las especulaciones lisérgicas varias, su letra no trataba de otra cosa que de componer una canción de madrugada, 25 o 26 minutos antes de las cuatro de la mañana. Así de ingenuo.
Desde el inicio hasta el fin se trata de una pieza arrebatadora, aunque puestos a destacar alguna parte, lo haría del largo y gran sólo de guitarra que se marcó Terry Kath. No es exactamente el que veréis en el vídeo, ya que se trata de una regrabación que hizo el grupo en 1974. Si queréis tirar del original, disponed del link a Goear. 

Y hablando del vídeo, igual se les fue la mano con el american country style of life, ¿no?

25 or 6 to 4 (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 16 de junio de 2011

Porque te vas, Jeanette, 1974


Esta tarde, bromeando con dos amigas, Helena y Ángeles (los mejores churros de Calafell, miren ustedes) acabé comprometiendo el tema de hoy. Los candidatos propuestos eran básicamente Los Sirex y Los Brincos... pero como de costumbre, servidor se reserva la última palabra incluso en las chanzas. Eso sí, como creo que el espíritu andaba por unos derroteros bastante determinados, la sorpresa final debía andar dentro del mismo ambiente pleistocénico-nasioná para quedar bien. 

Al final, lo de nasioná me ha quedado a medias, y lo de pleistocénico no me deja en demasiado buen lugar (yo mismo dato de 1974), pero no me negaréis que el conjunto es de lo más "Cuéntame como pasó". Así que ahí va. 

Como muchos sabréis, en aquel mismo año José Luis Perales compuso Porque te vas, una balada rápida con una producción al último grito de la época. Por entonces, se lo ofreció a una jovencísima cantante británica naturalizada española, de nombre artístico Jeanette. Y aunque pueda parecer extraño, en aquel momento, la canción pasó sin demasiada pena ni gloria. 

Una vez más tuvo que ser el cine el que rescatara a una canción. Pero no fue ninguna superproducción norteamericana. Todo lo contrario. Y es que cuando Carlos Saura decidió incorporar el tema dentro de la banda sonora de su inolvidable Cría cuervos, sin pretenderlo, consiguió convertir Porque te vas en uno de los mayores hits europeos de 1976

Y es que en aquella segunda reedición del tema, las cifras fueron absolutamente increíbles: número uno no sólo en España, sino en media Europa y en Sudamérica (en Chile tuvo un impacto brutal), y unas ventas superiores a los cuatro millones de singles. Para que luego digan que el cine español no merece la pena. 

En fin, Helena y Ángeles, espero haber cubierto el expediente. En todo caso, no sufráis, ya tengo en reserva a Brincos y Sirex... Ciao!

Porque te vas (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 15 de junio de 2011

Could You Be Loved, Bob Marley and The Wailers, 1980



De las tres Píldoras dedicadas -contando ésta- a Bob Marley, me es imposible decidir cual de ellas es mi preferida. Si el optimismo de Three Little Birds acompañó a mi antiguo móvil durante más de un año, y el misticismo pop de Iron Lion Zion siempre me evocó como pocos otros temas toda la cultura rastafari, siempre consideré Could You Be Loved la apoteosis del reggae made in Marley.

En cierto modo, el hecho de que fuera una de las últimas canciones de Bob Marley en alcanzar el éxito antes de su prematura muerte en 1981, le confiere un carácter especial, de la misma forma que la no menos célebre Redemption Song, ambas pertenecientes al álbum Uprising. 

Could You Be Loved, escrita en un avión casi de forma fortuita, acabaría siendo uno de los temas más vendidos (y conocidos) de Marley junto a sus fieles Wailers. Dicho éxito sería particularmente importante en Europa. Aquí conseguiría colarse en el Top 5 británico... y en el de varios países más. 

Por cierto, ahí va una para los más memoriones. Supongo que si pregunto cuál fue la canción del Mundial (Mundialazo) del año pasado en Sudáfrica, diréis sin dudar esa cosa del Waka Waka. Pues bien, otro tema que adornó aquella final que todos vistéis -y no digáis que no- fue... Could You Be Loved. Por una vez, al nivelazo deportivo se añadió el nivelazo musical. Y, como ya cité en su día, en mi caso, el nivelazo porrístico-económico. Que viva Bob Marley, coño.

Could You Be Loved (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 14 de junio de 2011

Imitation Of Life, R.E.M., 2001


Hubo un tiempo en el que fui bastante aficionado a los juegos de ordenador. Como todas las cosas de este mundo, tienen su tiempo, y hoy, a lo sumo, me acerco un rato a la Wii o (más probablemente) tiro de algún pasatiempo con esos trastos que aún llamamos móviles pero que cada vez más son controladoras extensiones de nuestros brazos.

¿Que a qué jugaba años ha? Mis preferidos eran los juegos de estrategia, tanto en la modalidad de "vamos a construir una ciudad o una civilización" como en la de "vamos a cargarnos las de los demás (en defensa propia, por supuesto, por supuesto)". El Ying y el Yang en versión ludico-digital, vamos. Tanto daba edificar una de las Siete Maravillas de la Antigüedad como alinear dos ejércitos dispuestos a repartirse estopa virtual durante un rato. Especial gracia tenía la cosa cuando el tuyo era mucho más avanzado que el enemigo: tendríais que ver estrellarse una carga de caballería cruzada contra una línea de tanques Sherman apoyada por cazas P-51. Casi daba pena.

A lo que nunca me dediqué fue a los simuladores esos de vida personal. Vamos, Sims y Second Lifes varios. Como sabréis -y muy posiblemente conozcáis- se trataban de programas en los que el jugador debía de gestionar la vida cotidiana de su propio avatar en la partida. Siempre los encontré muy aburridos: uno no tenía cada día la ocasión de edificar los Jardines de Babilonia ni de derrotar a los hunos de Atila, pero ¿qué gracia tenía llevar a un tipo normal y corriente todos los días al trabajo, a casa, relacionarlo con otros tipos y mantenerlo con una vida decente?

Y sin embargo, habían -y hay- millones de personas que todavía se divierten con eso. Ayer tuve la oportunidad de comprobarlo in situ, y pude jugar un rato con el avatar de un familiar. Y terror: era completamente adictivo. Así que cuando decidí soltarlo al cabo de un rato, casi me dio susto comprobar hasta qué punto somos tan ¿tontos? como para quedarnos atrapados por las cosas que, por otra parte, apenas nos llamarían la atención en el mundo físico. ¿Es muy lógico dejar escapar la vida real para apasionarnos por la virtual? Pues no, pero por algún extraño motivo, tiene un atractivo brutal. Materia para psicólogos, desde luego.

Así que me vuelvo a mis esporádicas incursiones en construcción de ciudades y batallas campales varias, amén de escarceos con la música rock de videoconsola. Puestos a alienarme, que sea a lo grande.

Imitation Of Life (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 13 de junio de 2011

By The Way, Red Hot Chili Peppers, 2002


Estos días de transiciones rápidas de temperatura y cambios meteorológicos varios suelen ser, indefectiblemente, de mal dormir. Tal vez se vaya uno haciendo algo... viejo, pero ciertamente, la sucesión de frío y calor en una misma noche, junto a esa especie animal de dudoso interés en la escala trófica llamada mosquito (dipterus filiputis), consiguen que indefectiblemente llegue a estas horas algo más que hecho polvo. Para luego ni siquiera poder disfrutar del placer de un sueño como Dios Manda. 

Dicha situación es especialmente aguda hoy, y desplazo difícilmente los dedos por las teclas del Mac. Así que por aquella ley de acción/reacción que tanto me gusta, he optado por apuntalar mis últimos minutos del día con algo trepidante y decibélico. Os aseguro que si hoy pongo algo de Enya -por dar un ejemplo- no termino la Píldora. Palabrita. 

Y he aquí el resultado, By The Way, uno (más) de los mayores hits que se marcaron los Red Hot Chili Peppers en la década pasada. Imagino que no hará falta que os cuente demasiado sobre esta canción: número uno en las listas alternativas (¡catorce semanas!) y rock (otras siete) del Billboard, inmediatamente se convirtió en un tema imprescindible para animar cualquier cotarro en el que hubiera un mínimo gusto por las guitarras. 

Supongo que conoceréis sobradamente a la legendaria figura del Mayor Tom, al que David Bowie dedicó una célebre trilogía, y que también recibió algún que otro hit de la mano del alemán Peter Schilling. Pues bien, By The Way también formaba parte de otra trilogía de canciones, no menos conocida: era el segundo de tres temas que los Red Hot Chili Peppers vincularon entre sí. Iba precedido de Californication (1999) y sucedido por Dani California (2006). 

En este caso, la figura protagonista de la letra no era ningún heroico y filosófico astronauta imbuido de hippismo. Antes bien, se trataba de una mundana chica (Dani) de vida breve y acelerada, de esas con una historia tremebunda detrás. Tan tremebunda como las ventas que las tres canciones consiguieron cada una en su momento, por cierto. 

Y paro ya, que se me acaba el carrete, y ni siquiera la tercera reproducción de la canción a todo meter por los auriculares está consiguiendo que mantenga mi vigilia. Así que me voy a dormir. A ver si hoy tengo suerte. Os deseo la misma para vosotros.

By The Way (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 12 de junio de 2011

Perfect, Fairground Attraction, 1988


Perfect es una de las canciones que recuerdo con más cariño de mis poco menos que estrenados catorce años, esa edad en la que el acné te asalta justo en el momento menos adecuado para los intereses... este... sociales de uno.

Sin embargo, era tal el buen rollo que desprendía esta canción, que conseguía hacer olvidar por unos minutos todas las importantísimas y trascendentales cavilaciones que ocupaban mi cerebro, similares por otra parte a las de mis no menos atribulados coetáneos.

Si hoy -23 años después, uf, y re uf- recordamos todavía quiénes eran los Fairground Attraction, fue gracias al increíble éxito que consiguieron en 1988 con Perfect. Desde luego, aprovecharon bien el tiempo: como formación, el grupo escocés se había creado apenas un año antes, y sería de bastante breve recorrido, ya que en 1990 firmarían su separación. 

El tema, incluido en su álbum de debut The First Of A Million Kisses, era una optimista pieza pop de aires folk e incluso rockabilly, que contrastaba enormemente con los hits discotequeros y de ampulosas producciones que ocupaban la mayoría de los puestos de las listas de éxitos de por entonces. Ciertamente, ya en los noventa, recuerdo que cuando todavía ponían Perfect en las discos, era recibida como una especie de bocanada de aire fresco entre tanta programación de ritmos electrónicos varios. 

Y como buen aire fresco, espero que la disfrutéis. Por cierto, si mañana tenéis fiesta, que os aproveche como a mí... It's got to be perfect!

Perfect (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 11 de junio de 2011

Cecilia Ann, Pixies, 1990


Hay ciertas cosas que no se pueden mostrar a un fan de un grupo, especialmente cuando es de los militantes. Pero con Youtube por ahí enmedio, uno está condenado (pero qué condena más buena...) a recibir gratas sorpresas como la que hoy quiero compartir con vosotros. 

Bossanova es, desde que salió en 1990, uno de mis discos de cabecera. Con él, si me permitís el comentario, los Pixies rompieron el molde. Uno de sus momentos preferidos por quien escribe se encontraba ya desde su mismo inicio. Cecilia Ann, el tema encargado de abrir el álbum, era una espectacular canción instrumental de inspiración surf y western, a la manera de lo que los Shadows o los Ventures hacían treinta años antes. 

En realidad, no podía sonar de otra manera: Cecilia Ann no era una pieza original de los muchachos bostonianos de Francis Black, sino que se trataba de una versión de una olvidada canción surf de principios de los sesenta firmada por The Surftones. 

Con todo, a pesar de tan gran obertura de un LP, los Pixies decidieron que su versión no iba a ser single de apoyo al disco, honor que correspondió a otros dos temas, Velouria y Dig For Fire. Así que nunca pensé que jamás iba a encontrar un clip de Cecilia Ann más allá de alguna pésima grabación en directo. 

Y he aquí la sorpresa cuando me pasaron un vídeo en el que el grupo interpretaba la canción en vivo durante un programa de televisión. Y además, acompañado de otro de los mejores temas de aquel Bossanova, Allison, que también está entre los más escuchados por estas orejas que flanquean mi cabecita loca. 

Aquí los tenéis. Creo que yo solo he contribuido a incrementar de manera espectacular el contador del Youtube. Espero que también lo hagáis vosotros...

Pixies – Cecilia Ann (por Spotify)



Letra de la Píldora. Que no...

Hasta la próxima.

viernes, 10 de junio de 2011

Teenage Rampage, The Sweet, 1974


La verdad es que esta semanita está quedando de lo más setentera, incluso más que de costumbre. Pero es que en el caso de hoy, además de la patilla habitual, creo que la elección no puede ser más apropiada. 

Esta tarde he asistido a la graduación de mi sobrina, que ha terminado el instituto. Más allá de las reflexiones sobre la edad y todo eso, tenía su tarea ver un acto tipo american high school donde había entrega de diplomas, birretes (el sombrero más feo del mundo, por cierto), y hasta algún showman sacado de las filas de los propios graduados. Y, por supuesto, no podía faltar algo de Grease, por si no habíamos pillado la onda. 

En todo caso, la cosa estuvo bastante aparente, y hacía gracia ver a todos aquellos teenagers contentos por participar en su primera fiesta "seria" de reconocimiento a su trabajo. Decir que estaban alborotados es quedarse cortos. 

Pero lo mejor ha llegado después, ya en casa de mis cuñados. Estos han marchado a cenar fuera, y Montse y yo no hemos quedado como -más o menos- canguros de la muchachada. Pero qué canguros: guitarras eléctricas, piano, batería (ésta última me la he agenciado yo, por cierto, alejado de mi propio piano y mi bajo). Menos mal que es una casa y no le jodemos la noche al vecindario. 

De hecho, en eso estoy en el momento de escribir. He parado un segundo, pero en seguida me vuelvo a mi papel de Ringo Starr de estar por casa. Qué risa. Hasta que vuelvan mis cuñados. O llegue la policía, lo que caiga antes.

Sweet – Teenage Rampage (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 9 de junio de 2011

Wuthering Heights, Kate Bush, 1978


Supongo que al que más y al que menos le suena -tal vez algunos incluso la hayáis leído o visto en el cine- una de las novelas más conocidas del siglo XIX, Cumbres borrascosas, de la británica Emily Brontë. Pues bien, como muchas otras piezas literarias, tuvo su traslación a la música pop. Con la diferencia de que, en esta ocasión, lo haría por la puerta grande, número uno incluido... y anuncio de colonias, de paso, también. 

Kate Bush era una polifacética cantante y compositora desconocida y de apenas 19 años cuando saltó repentinamente a la fama con este extraño pero magnético tema, inspirado en una de las escenas más tétricas de la novela de Brontë, en la que el personaje de Catherine Earnshaw invocaba a su amado Heathcliff... desde el más allá. 

Para mí, este tema siempre me evocó desde pequeño a la música oriental, china o japonesa, posiblemente por la agudísima inflexión de voz que Bush matenía en toda la canción. Como fuere, cuando años después vi que la portada del single también disponía de maneras chinescas, casi no pude evitar una de esas sonrisas en plan "'¡toma ya!", que tanto alimentan el amor propio. 

En todo caso, tamaña victoria asociativa no fue lo suficiente como para invitarme a leer inmediatamente la novela. Y admito que aún hoy no lo he hecho, y eso que llevo a mis espaldas piezas como Los Miserables (genial, que no os asuste su tamaño) e incluso las formidables Memorias de Ultratumba de Chateubriand. Tal vez sea el momento de coger de nuevo el toro por los cuernos literarios.

¡Ah! Os aviso: que no os dé un nosequé cuando veáis el clip. Desde luego, la muchacha tenía mucha personalidad para ponerse a interpretar así...

Kate Bush – Wuthering Heights (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 8 de junio de 2011

Llorando por Granada, Los Puntos, 1974


Ya he dicho muchas veces que soy un gran aficionado a la Historia, y hoy es uno de esos días en los  que me apetece retomarla como objeto del post. Y lo haré con la que considero una de las mejores canciones del pop español de los setenta, de los granadinos Los Puntos. 

Al lío, que tenemos poco espacio para llegar hasta el célebre Suspiro del Moro. "Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre" son las famosísimas (y probablemente falsas) palabras que el último rey de Granada, Mohamed XII, más conocido como Boabdil, recibió de su madre tras rendir y abandonar su capital. Que menuda madrecita debía de ser, para decirle algo así a su hijo. Como si el disgusto de perder un reino no fuera poco.

Como muchos sabéis, 1492 fue el año que marcó el punto de inicio histórico de la política imperial del Reino de Castilla. No es que no fueran imperialistas de antemano, es que fue entonces cuando se le acumuló el trabajo al respecto: más allá del Descubrimiento, Nebrija lanzaba su famosa Gramática y un valenciano se hacía con la tiara papal, Alejandro VI, de apellido Borja o... Borgia. 

Con todo, para los Reyes Católicos, que eran los que partían la pana por la época, el mayor evento del año tuvo lugar nada más comenzar, el 2 de enero. Aquella jornada se rendía formalmente el Reino Nazarí de Granada, con lo que finalizaban ocho siglos de permanencia de estados musulmanes en la Península.Vamos, lo que conocemos como la Reconquista. Y ésta sí que era una noticia para la época.

Hay que decir que la caída se debió tanto a las armas y artimañas de los ejércitos castellanos -que llevaban diez años invadiendo el duro territorio nazarí- como a las puñaladas traperas que se pegaban los jerarcas granadinos entre sí. Porque si decía que la madre de Boabdil debía de ser tremenda, no digamos el padre y el tío, que, encima, le disputaban abiertamente la corona al muchacho e incluso llegaron durante un tiempo a arrebatársela. 

Claro, con una familia así, hasta el más tonto de fuera estaba en disposición de quedarse incluso con los muebles de la mudanza. Y como no era suficiente la mala suerte de los granadinos con sus jefes, encima, el de fuera resultó ser más que el tonto, el matón de la clase. Así que Boabdil acabó teniendo el privilegio de protagonizar el primero de los fastos imperiales del muy imperial año de 1492. Tras lo cual, se puso a llorar a moco tendido, no se sabe si por la desgracia del reino, o por la somanta de cabrones que tenía por familia. 

La anterior historia, tan frívolamente explicada, tuvo en el tema de Los Puntos una bellísima letra en la que todavía en 1974 era posible escuchar los lamentos de Boabdil en las noches de la Alhambra. Letra a la que acompañaron con un aire moruno que abrían de par en par las puertas al fenómeno del rock andaluz. Un grandísimo tema con el que os dejo. Buenas noches...


Llorando por Granada (por Goear)

PS: por cierto, hoy hemos roto por la mayor el récord de entradas del blog.

PS2: tengo que confirmarlo, pero por lo visto, el post del otro día sobre las palizas de los Mossos d'Esquadra en Barcelona, con el tema Capitán Trueno, pudo haber sido mencionado en la tele. Cuando sepa más detalles, os lo ampliaré... u os lo desmentiré. Pero, de momento, me voy a la cama súper contento.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 7 de junio de 2011

Save Your Love, Bad Boys Blue, 1992



Creo que tras la revolución de ayer, un poco de pop fácil y bailongo no estará de más... y para tal fin, he escogido la que siempre consideré última gran canción del italo-disco ochentero, lanzada ya en el último año de Gracia de aquel chucho raro y hoy olvidado llamado Cobi. 

A decir verdad, Save Your Love recogía todos y cada uno de los estándares del spaghetti más azucarado y poco menos que ramplón, lo cual hacía, por otra parte, que en su debido contexto sonara francamente bien. Personalmente, siempre he tenido cierta debilidad hacia este tema. Vuelvo a recordar que personifico varios centenares de defectos, por si a alguien aún no le quedaba claro. 

Y como muy buena parte de aquel fenómeno "italiano", el grupo que lo firmaba procedía de las factorías discotequeras alemanas, al igual que Modern Talking o Fancy, por citar un par de ejemplos. 

El tema funcionó bien en toda Europa e incluso en Estados Unidos, aunque sus mejores resultados los obtuvo en Europa del Este y en Finlandia. De hecho, en este último país eran considerados auténticas estrellas, y la mayor parte de sus singles conseguían puestos más que privilegiados. 

Sin más, aquí lo tenéis. Para que luego digan que los noventa no tuvieron también su lado... horterilla. E incluso hortera.

Save Your Love (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 6 de junio de 2011

Muse, Uprising, 2009


Lamento las horas del post de hoy (aunque veáis las 23:59, en realidad son las dos menos veinte... de la noche) pero tiene una justificación. Hoy he visto como actuaba la democracia participativa, y se imponía sobre un proyecto que, tras años de funcionamiento -y sin restar un sólo ápice al ímprobo esfuerzo realizado durante los mismos- se había quedado agotado por completo. Y debo decir que he tenido la satisfacción de participar en este debate, sin acritud, pero con la convicción de saber que el cambio era necesario, aún más, imprescindible si se quería recuperar la iniciativa.

En cierto modo, era como volver a los setenta, con voces en un sentido y en otro discutiendo las opciones posibles dentro de una sala. Puedo decir que la sensación era muy bonita, a pesar de que algunos pudieran pensar que "perdían". En realidad, cuando estas cosas suceden, todos ganan: porque gana la gente, gana el colectivo.

Ojalá en todas las agrupaciones de todos los partidos políticos pudieran suceder cosas así, a la manera en que estos días se ve en las plazas del país: a lo mejor habría alguna esperanza para que la gente recuperara la fe en sus dirigentes.

Muse – Uprising (por Spotify)



Hasta la próxima.

domingo, 5 de junio de 2011

Te estoy amando locamente, Las Grecas, 1973


Seguramente estamos ante los nonainos más famosos de toda la historia del pop español. Confesad, muchachada: ¿quiénes de vosotros no os habéis dejado llevar por vuestro lado más lolailo cuando ha sonado esto?

Y sin embargo, Te estoy amando locamente es un tema mucho más cercano al rock que a la rumba propiamente dicha. Su instrumentación, ritmo y potencia enmarcaban a esta canción compuesta por Felipe Campuzano dentro de los esquemas del pop más comercial de los años setenta, a pesar de sus evidente ambientación y aires de música gitana.

Aquel single, de impacto demoledor en la España de 1973 y 1974, lo firmó un dúo formado por las hermanas de etnia gitana Carmela y Tina Muñoz, algo así como las Azúcar Moreno de por entonces. Su carrera fue apadrinada nada menos que por Camarón de la Isla, algunos años antes de su mítico y rompedor La leyenda del tiempo. 

Como tantas otras estrellas de aquel momento, su final fue bastante tremebundo. Aún recuerdo, ya en plenos noventas, la noticia de que una de ellas (que acabaría falleciendo al poco) andaba en la práctica indigencia motivada en parte por problemas mentales -había incluso atacado a su hermana- y en parte por un pésimo asesoramiento personal. Materia de primera para un film de Álex de la Iglesia, si me permitís la frivolidad.

Con todo, dejaron un tema que todavía hoy engancha cada vez que suena, y que además de desenfadado e incluso divertido, es una muestra del mejor rock comercial que salió de este país casi cuatro décadas atrás. Que lo disfrutéis. Y podéis hacer palmeo, no os cortéis. 

Las Grecas – Te Estoy Amando Locamente (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 4 de junio de 2011

Funkytown, Lipps Inc., 1980


A lo largo del día me ha ido avanzando un molesto resfriado (tiene cojones, con perdón,  a primeros de junio) que me está empujando de forma alevosa hacia una temprana retirada a la cama. Que pienso seguir de manera puntual en cuanto acabe de escribir, no voy a engañar a nadie.

Sin embargo, quiero dejar hoy uno de aquellos temas revientapistas de la que todavía, por poco, se podía considerar edad de oro de la fiebre del sábado noche. Funkytown, treinta y un años después de su publicación, es una canción tremendamente fácil de escuchar en cualquier radiofórmula mínimamente abierta a los clásicos. 

Y es que con cuatro semanas en el número uno norteamericano (y en el de la mayoría de países de Europa, ya puestos) su explosiva mezcla de sonido disco y tecno se hizo tan pegajosa como el chicle. Un servidor puede recordar perfectamente estar en el comedor de casa jugando mientras de la radio que teníamos salían aquellos chillidos que a mí me sonaban a mis tiernos cinco o seis años a un críptico "wachechuchechu, fanquitaaaaaun".

El clip también era otra obra de arte al surrealismo discotelevisivo de la época, con un par de bailarinas que, para más inri, no eran del grupo... si es que realmente podía hablarse de un grupo. Lipps Inc. era una formación de estudio cuya cara más visible era la cantante Cynthia Johnson, que como ya digo ni siquiera era la peculiar bailarina en plan Bárbara Rey sobreacelerada que sale en el vídeo. 

En fin, para los que no estéis resfriados como sopas, espero que os aproveche, y que os dé el primer chute fiestero de la noche. Pero no intentéis imitar al clip: vuestros cerebros podrían acabar con lesiones irreversibles, aviso.

Funkytown (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

Dancing Queen, ABBA, 1976


Compañía, acabo de llegar de una de las tardes-noches más intensas que recuerdo en mucho tiempo, de esas que dejan cuerpo y mente casi exhaustos pero que uno considera que merecen la pena si la causa lo vale, una causa basada en la mejora de un modelo de grupo más participativo y más dinámico. 

Así que seré (intentaré ser) brevísimo, antes de marchar a escape a dormir. Eso sí, os dejo con una de las canciones más célebres de toda la década de los setenta. Dancing Queen, por supuesto, no requiere de mayores presentaciones. Lanzada en el verano de 1976, se convirtió en uno de los mayores hits de toda la carrera de ABBA, incluyendo un número uno en Estados Unidos. 

Posiblemente os llame la atención el curioso vídeo que tenéis más abajo. Corresponde a la fiesta previa a la boda del rey sueco Carlos XVI Gustavo (por cierto, descendiente directo del republicanísimo mariscal francés napoleónico Bernadotte, el mismo que llevaba tatuado en su brazo "muerte a los reyes"). Si os fijáis, todos en la fiesta van ataviados a la moda del siglo XVIII, salvo los dos maromos del grupo, cuyos ropajes son digamos que inclasificables. Tremendo.

¿Quién dijo que los suecos no son unos tipos divertidos... a su manera?

Dancing Queen (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 2 de junio de 2011

Galicia Caníbal (Fai un Sol de Carallo), Os resentidos, 1986


Efectivamente, los que pensásteis ayer en Os Resentidos como los protagonistas de la avisada Píldora de hoy, acertásteis. Aunque... bueno, si hubiérais dicho Golpes Bajos o incluso Aerolíneas Federales, tampoco hubiérais ido muy mal encaminados. 

Y es que todos los grupos anteriores eran la punta de lanza de la que se conoció en su día como Movida de Vigo. Ésta, como su nombre bien sugiere, fue un movimiento cultural y musical que convirtió a la capital gallega en un polo alternativo a Madrid en lo que se refería a la modernidad ochentera.

No obstante, de todas las formaciones mencionadas, la más cercana a Siniestro Total en estilo, filosofía, inquietudes e incluso personal -llegaron a intercambiarse miembros- fue, sin duda alguna, Os Resentidos.

Galicia Caníbal (Fai un Sol de Carallo) acabaría siendo el tema más celebrado de cuantos hizo el grupo vigués a lo largo de su década de existencia. Su letra -muy recomendable saber o entender algo de gallego, aviso- partía de una mofa hacia el hábito supermoderno de llevar gafas de sol en las discotecas. Y ya puestos, en un curioso giro tampoco perdía la oportunidad de criticar el hambre en Etiopía, que por entonces abría numerosos noticiarios.

El clip (que utilizaba la versión completa del tema) tampoco tenía desperdicio. Creado por el propio líder del grupo, Anton Reixa, era una combinación a golpe de efectos visuales de imágenes religiosas, de Franco, de la matanza del cerdo... y, por supuesto, de gente bailando con gafas de sol. Impagable. 

Así que, aunque sea de noche, ya sabéis: enfundaros las gafas de sol. Porque pase lo que pase, fai un sol de carallo.

Galicia Caníbal (Fai un Sol de Carallo) (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 1 de junio de 2011

Bailaré sobre tu tumba, Siniestro Total, 1985



¡Como se me pudieron escapar! ¡Con lo que estos tipos fueron en los más selectos clubs a los que un menda asistía! Avergüénzome de ello, y desfago el entuerto dedicando hoy el espacio a la que a la postre fue su más representativo tema, por encima de otras lindezas como Matar jipis en las Cíes o Al que eyacula, Dios le ayuda. Está claro que la corrección política no iba con estos fulanos que se hacían llamar Siniestro Total. 

Bailaré sobre tu tumba supuso musicalmente una cierta evolución musical sobre las estridencias anarco punkoides de sus primeros trabajos. Con todo, el resultado fue un magnífico rock de garaje con el que uno se pegaba unos minutos paseando berridos para arriba y para abajo.

La letra del tema tampoco tenía desperdicio. A la par que describía un sinfín de maneras truculentas de cargarse a alguién, daba un repaso memorables a algunas formaciones inolvidables de la historia del rock. Por no citar el uso muy imaginativo y psicopático de varios instrumentos musicales.

El propio título de la canción estaba inspirado en un diálogo incluido en una célebre película, Cotton Club, en la que la música (en este caso, jazz) y la violencia andaban igual de entremezclados que en la canción de hoy. 

Ya véis, un pretexto perfecto para quemar adrenalina a ritmo de rock. Bailando y cantando, por supuesto. A ver si alguno va a hacer alguna tontería... 

Siniestro Total – Bailaré Sobre Tu Tumba (por Spotify)

PS: y ya puestos, mañana volveremos con otros buenos amigos también gallegos de los fulanos de hoy. A ver si los adivináis...



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.