jueves, 31 de mayo de 2012

Happy Together, The Turtles, 1967


The Turtles son uno de los casos más curiosos de la historia del rock. Normalmente, son asociados a un pop fácil, sin demasiadas pretensiones. Música amable para oídos amables, vamos. Sin embargo, se trataba de un grupo enamorado del folk rock, e incluía a dos personajes de lo más pintorescos dentro del universo musical de los años sesenta y setenta. 

Buena parte de su fama como grupo light vino dado, precisamente, por el enorme éxito del tema de hoy, que conocéis sobradamente. Happy Together fue todo un bombazo que sustituyó en el número uno a nada menos que Penny Lane de los Beatles, a pesar de que se trataba de una canción rechazada repetidas veces por otros grupos antes que los Turtles. Su estilo casi tontorrón era difícil de tomar en serio en un momento en el que todo el mundo se esforzaba por parecer trascendental y psicodélico. 

Sin embargo, unos tipos tan peculiares como Mark Volman (el de las gafas) y Howard Kaylan (el cantante) supieron sacarle punta a la cosa, además de unos buenos dividendos. The Turtles nunca más conseguirían repetir un éxito tan grande, pero hasta finales de década conseguirían sostenerse con buena forma, con discos bastante interesantes salpicados de hits de notable envergadura. 

Para que os hagáis a la idea de que la cosa tenía más fondo del que Happy Together parecía mostrar, Volman y Kaylan, tras disolverse la banda, hicieron un dúo musical bastante peculiar, cuya primera colaboración fue nada menos que con el súper inclasificable Frank Zappa. Además, pusieron voces para los más grandes de su momento: los chillidos agudos que se pueden oír en Get It On de los T.Rex eran suyos, de la misma manera que también se prestarían para gente como Alice Cooper, Blondie o Bruce Springsteen

Pero eso corresponde ya a otra época y otra gente. Por lo pronto, ahí os quedáis con el que fue uno de los grandes éxitos de la década. 




Hasta la próxima. 

miércoles, 30 de mayo de 2012

A Kind Of Magic, Queen, 1986

Hoy podría hablar de la prima de riesgo desatada, de la escasa operancia y menor comparecencia del gobierno, o de mil y una cosas desagradables por el estilo más. 

Pero es el cumple de Montse. 

Así que sólo puedo decir: ¡Feliz Cumpleaños, cariño, y a por otros treinta y tantos más! Aquí te dejo esta cancioncilla desconocida, que creo que te gustará...




Hasta la próxima.

martes, 29 de mayo de 2012

Cottonfields, The Beach Boys, 1970


El otro día, con la Píldora de la Creedence, el bueno de mi amigo Fernando -gran fan de ellos- recuperó uno de los temas más emblemáticos de los californianos, Cotton Fields. Y de aquellos vientos, estas tempestades, en el buen sentido. 

Porque no vamos a rescatar la versión de los hermanos Fogerty, si no la que los muchachos de Brian Wilson grabaron con apenas semanas de diferencia. ¿Cómo convertir un viejo tema folk de 1940 en un hit de 1970?

Pues de la manera en que los Beach Boys lo hicieron, imprimiendo un sonido que, sin abandonar completamente las raíces rurales de la canción, estaba dentro del mejor pop armónico del momento. 

De hecho, se trataba de la segunda vez en que el grupo grababa el tema. Éste había sido versionado por primera vez en 1968 e incluido en el álbum 20/20. Sin embargo, Al Jardine, el vocalista de la pieza, no estaba muy de acuerdo con el resultado final, y regrabó la canción hasta obtener el resultado que tenéis delante, que se convirtió en todo un hit en la primavera de 1970, hace justo ahora 42 años, rebautizada como Cottonfields

Si bien en Estados Unidos no tuvo demasiado éxito (algo sorprendente en una canción tan americana) en Europa fue un bombazo que se coló en el Top 5 casi en todas partes, España incluida. Es más, es que fue, de todos los singles que editaron los Beach Boys, el que tuvo en su momento un impacto más amplio fuera de las fronteras norteamericanas. 

Y, la verdad, con el buen rollo que transmite, es algo que no sorprende en absoluto. 




Hasta la próxima. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Who Cares?, Gnarls Barkley, 2006


Con la hora que se me ha puesto hoy, creo que lo mejor será ser breve y dejar paso rápidamente a la música, con un hip hop bastante estiloso de la mano de los siempre afortunados Gnarls Barkley

En esta ocasión, el tema escogido es Who Cares?, último de los singles de su gran álbum St. Elsewhere y que compartió doble cara A con la versión que se marcaron del Gone Daddy Gone de los Violent Femmes

Aparte de la canción, que merece la pena, os recomiendo que no os perdáis el clip, una parodia de aquel bizarro film de 1972 protagonizado por un Drácula negro: Blacula. En esta ocasión, es nada menos que el actor Mario Van Peebles quien se mete en el papel del conde, al cual parece irle un poco grande la vida moderna. 

Y sin más, me voy a dormir. A vosotros os corresponde darle ahora al play. Nanit!




Hasta la próxima. 

domingo, 27 de mayo de 2012

I'm Gonna Get Rid Of You, Skizophonic, 2011


Hace unas pocas horas acabo de llegar a casa tras pasar el fin de semana con mis compañeros del club de remo -los Llaguts de Calafell- y los amigos de los Llaguts de Vilanova i la Geltrú haciendo una de nuestras actividades predilectas de la temporada: bajar el Ebro a golpe de remo hasta la desembocadura en el Mediterráneo.

Pero esto ya lo sabéis de los días anteriores. Por supuesto, entre horas de remo, comidas excepcionales de la mano de los vilanovins y muy buenos ratos, la cosa ha culminado con el que es un ritual para mí: fotografiarme los pies al final del trayecto, uno en el río y el otro ya en el mar. 

Además, supone una gran oportunidad para relacionarnos entre nosotros más allá de los entrenamientos ordinarios. Y no sólo con los colegas del otro club. Aunque suene un poco raro, en un club dinámico como el nuestro, entran constantemente nuevas caras y no siempre es posible conocerlas de manera inmediata. 

Era el caso de uno de nuestros bogadores, un castellonense llamado Javier Gascón, y que es músico. Por supuesto, ya podéis intuir que es inevitable que servidor no preste atención al detalle, así que junto a otros comensales -ya en la cena- estuvimos hablando de música. Pues bien: el individuo se declaró gran fan de los Kinks, The Jam, Small Faces... ¿os suenan por aquí entre mis preferidos? Pues eso. 

Además, es bajista (como yo espero ser de forma más o menos torpe dentro de 30 años así a ojo) de un grupo de Benicássim llamado Skizophonic. Naturalmente, nos pusimos a escuchar uno de sus temas, este I'm Gonna Get Rid Of You que tenéis hoy delante. Como curiosidad, al escucharlo se me vinieron a la cabeza los Franz Ferdinand y así lo apunté... lo cual el bueno de mi tocayo asumió con cierta resignación y confesando que todo el mundo les decía eso, aunque lo suyo es más bien el garaje. Y vaya, resulta que por aquí también he apuntado varias veces mi afición a dicho sonido, desde los originales The Sonics, hasta la movida sueca de los ochenta (esos The Creeps) o, ya más recientemente, a gentes como The Hives o Mando Diao

Motivos todos ellos más que suficientes para que hoy haya querido dedicar esta Píldora a los Skizophonic, unos tipos que pueden decir que han estado dentro del cartel del FIB, toma castaña. Estoy más que segurísimo de que os gustará. Por mi parte, hecho polvo como estoy tras el fin de semana, empezaré en breve a preparar mi retirada del servicio por el día de hoy. Pero no antes sin cenar, por supuesto. Lo primero es lo primero. 

I'm Gonna Get Rid Of You (por la página del grupo, la podéis descargar)


Letra de la Píldora. 

Hasta la próxima. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Green River, Creedence Clearwater Revival, 1969


Como dije ayer, la de hoy sería una Píldora un tanto apresurada. En el momento en el que estáis leyendo esto, me encuentro en el río Ebro, en pleno fin de semana de descenso del mismo a remo desde Miravet hasta el Mar Mediterráneo. Pero no estoy escribiendo: de hecho, dejé el post redactado ayer viernes por un más que comprensible tema de... hum... comodidad.

Y, al igual que el año pasado, se me ha ocurrido la originalísima idea de dedicar el post a una canción de tema fluvial. Como The River ya se usó precisamente para este mismo fin y no era cosa de repetir, he recurrido a los muy socorridos Creedence Clearwater Revival, con uno de sus mayores clásicos, Green River

Como curiosidad, estaba inspirado por un lugar de California de desafortunado nombre: Putah Creek. No dudo que fuera tan bello como el curso del Ebro, pero sin duda aquí les ganamos a nombres bonitos. Creo que no os cabrá ninguna duda.




Hasta la próxima.

viernes, 25 de mayo de 2012

Life, Des'ree, 1998


Cuando se tiene la segunda mitad de la treintena, escuchar canciones de quince o veinte años atrás tiene un efecto curioso. A veces, da la sensación de que son de casi anteayer. En otras, se tiene la percepción de que se está haciendo un remember en toda regla, algo así como nuestros padres cuando hablan de los años sesenta o setenta.

¿Cuál es la diferencia? Realmente, ni idea; tal vez en algunas ocasiones nos sentimos más próximos a los veinte y en otras a los cuarenta y eso condiciona incluso la escucha, a saber. O, simplemente, es que algunas canciones envejecen más que otras. Lo que sí que sé es que cuando he escuchado Life durante los minutos previos a la creación del post, la sensación que me ha invadido ha sido claramente la segunda: me han caído los años noventa como una losa temporal. Y eso que  ni siquiera tiene quince años: "sólo" catorce.

En cualquier caso, el de hoy es un tema que prácticamente todo el mundo recordará perfectamente. Número uno en varios países, entre ellos, España, Life se convirtió en el mayor hit de la carrera de la cantante de Barbados (como Rihanna) Des'ree, que algunos años antes se había dado ya a conocer con otro single de éxito, el muy televisivo y publicitario You Gotta Be.

Y lo dejo ya, que debo ir a dormir pronto: antes de las seis de la mañana he de levantarme para ir a la tradicional bajada del río Ebro a golpe de remo que cada año hacemos en el club junto con los compañeros de Vilanova i la Geltrú. Y aún tengo que preparar una Píldora exprés para que mañana por la noche no os quedéis con el botiquín vacío. Ya os contaré cómo ha ido lo riu Ebre.





Hasta la próxima.

jueves, 24 de mayo de 2012

Crocodile Rock, Elton John, 1972


En casa -la de mis padres- Elton John siempre ha sido bastante bien recibido por los altavoces del equipo de música o de la tele. Y, casi de forma invariable, su música siempre iba acompañada de algún comentario del tipo "eso sí, es un extravagante" o "a ver qué gafas lleva esta vez". 

Para los más jóvenes, que sólo han conocido públicamente a un Elton John casi disfrazado de aristócrata británico con algún ligero toque de color a lo sumo, lo anterior puede parecer casi extraño. Pero durante décadas, la marca distintiva del bueno de Elton fue un aspecto muy histriónico, en el que todos los excesos contaban. Y para unos españolitos de los setenta, imágenes como aquellas quedaban para siempre marcadas con tinta indeleble. 

Posiblemente, si hubo un momento en que su aspecto fue más extravagante fue durante los ya de por sí extravagantes años del glam rock. Fue entonces cuando grabó algunos de sus mayores hits, como este Crocodile Rock -el "rock del cocodrilo" tantas veces citado en casa- de 1972

El tema se convirtió inmediatamente en una referencia del repertorio de Elton John, tras alzarse con el número uno en Estados Unidos y Canadá, y Top 5 en casi todo el continente europeo. Su estilo, que recreaba indisimuladamente el rock de finales de los cincuenta y principios de los sesenta (el estribillo sale directamente del no menos célebre Speedy Gonzales de Pat Boone), tuvo una enorme repercusión en un momento en el que muchos artistas intentaban desmarcarse de los sinfonismos de moda.

Como apunte final: para los que os gusten los clips curiosos, os invito a buscar una versión que grabó en un programa de los teleñecos, en el que el británico aparece con más plumas que los propios muñecos. Ahí os lo dejo. 




Hasta la próxima. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

I Won't Back Down, Tom Petty, 1989


Tengo que admitir que tengo especial debilidad por la Píldora de hoy. En primer lugar, y condición sine qua non,  porque me gusta mucho como canción. Además, tengo el single de la época, pero no con la portada que podéis ver más arriba, si no con esta otra menos artística pero más chillona

En cierto modo, es un tema algo atípico dentro de la discografía de Tom Petty. Incluido en su primer álbum en solitario, sin sus sempiternos Heartbreakers, suena mucho más a los muy recordados Travelling Wilburys que al propio Petty. 

En realidad, tiene su lógica. Para empezar, porque el mismo Tom era uno de los Travelling Wilburys, junto a sus compadres Jeff Lynne, Bob Dylan, George Harrison y Roy Orbison. Y lo era al mismo tiempo en que lanzó el single de hoy: así que no es de extrañar la similitud de sonidos. Por si fuera poco, I Won't Back Down fue co escrita precisamente con Lynne. 

Esto también explica la colección de estrellas del videoclip, en el que aparecen nada menos que dos ex beatles, el ya citado George Harrison y Ringo Starr, además del también mencionado Jeff Lynne y el guitarrista de los Heartbreakers, Mike Campbell. Por cierto, que todos ellos tocaron de verdad en la grabación del tema, menos Ringo, que sólo apareció en el clip por aquello del glamour de sumar a otro más de los Beatles

Debo decir que para mí, con quince años entonces y en plena erupción beatle (aparte de la del acné), un tema con este sonido y dos de los tres beatles vivos incluidos en él fue más que suficiente para que me hiciera con el single. El mismo que tengo delante... aunque esté escuchando la canción con sonido digital. Pero al fin y al cabo, ¿no era uno de los Wilburys quien había dicho aquello de que los tiempos estaban cambiando?




Hasta la próxima. 

martes, 22 de mayo de 2012

Bad, Michael Jackson, 1987


Exactamente es la una de la noche al picar estas teclas, así que no os será demasiado difícil comprender que hoy ya he llegado hasta el límite. Pero no me iba a ir a dormir sin dejar lista, al menos, una Píldora exprés dedicada a una de esas noticias que sirven para preparar el bolsillo de los fans y coleccionistas. Y es que en septiembre se lanzará una edición conmemorativa de los 25 años del lanzamiento del enorme álbum Bad de Michael Jackson. 

Tal vez resulte sorprendente dejar caer una información así ya en mayo, pero a lo mejor es culpa de la crisis: con lo que vale un disco recién promocionado, tal vez hagan falta cuatro meses de ahorro para adquirirlo. Vamos, que como noticia de calado es más bien flojita tirando a chorra. En cualquier caso, aquí va un adelanto de tamaña primicia informativa. 

Bad - Michael Jackson (por Grooveshark)


PS: por supuesto, el "adelanto" es el clip original de Bad. ¿O alguien se piensa que en septiembre hallará una canción distinta? :P


Hasta la próxima. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Stayin' Alive, Bee Gees, 1977


Hace poco más de un año, publiqué una Píldora dedicada a Robin Gibb, totalmente ajeno a noticias sobre su enfermedad ni nada por el estilo. Meramente, trataba de rescatar un tema suyo que me gustaba mucho ya desde que se publicó en 1983, apenas yo un chaval: era Juliet

Siendo ortodoxo, lo suyo hubiera sido traer hoy otro tema de Gibb para homenajear su recientísima muerte -como dice un comentario, dos estrellas de la disco se han ido en menos de una semana-. Sin embargo, salvo Juliet, la verdad es que Robin no grabó en solitario demasiadas canciones que me llamasen la atención. 

Así que he optado por recogerlo en el mayor momento de gloria de su carrera junto a sus hermanos, nada menos que convertidos en los arrolladores reyes de la música disco, indisolubles para siempre de la figura de John Travolta. 

Otro día ya hablaremos de lo que fue el film Saturday Night Fever, pero para los Bee Gees fue su segunda Edad de Oro, incluso mucho mayor que la primera a finales de los años sesenta. Literalmente, coleccionaban los números uno por singles. 

El de hoy, Stayin' Alive, seguramente el tema más chulesco de aquel disco, copó los charts de medio mundo. Ni España escapó a su influjo: las listas de nuestro país también se vieron coronadas por el tema de hoy. A pesar de mi párvula edad entonces -3 o 4 años- os aseguro que puedo recordar escuchando esto por la radio junto al colorido papel pintado de mi casa. Así de veces debieron de ponerlo. Así que si yo me acuerdo, no quiero ni pensar aquellos que, además, lo bailaron en persona. 

En fin, espero no tener que hacer muchas más Píldoras luctuosas en un tiempo. Aunque siempre va bien cualquier excusa para retomar una canción, mejor que sea con su prota vivito y coleando. 




Hasta la próxima. 

domingo, 20 de mayo de 2012

Forever and Ever, Slik, 1975


Los setenta, como cualquier otra década, están plagados de grandes hits que han pasado a la memoria de todo el mundo. Pero, también como cualquier otra década, tuvo sus éxitos que lo fueron pero que, tras un fugaz destello, cayeron en el olvido para los restos. 

Tal vez sea el caso del tema de hoy. Forever and Ever -nada que ver con el mucho más recordado tema de Demis Roussos- alcanzó nada menos que el número uno en Gran Bretaña en febrero de 1976. Sin embargo, apuesto lo que sea a que a la mayoría no os dice demasiado. Y en cuanto al resto, estoy casi seguro que desde entonces no lo habíais escuchado. 

De hecho, es bastante probable que os pase lo mismo con el nombre del grupo, Slik. Éstos iniciaron su carrera a principios de los setenta y tras una deriva hacia el glam rock, cambiaron su nombre original al de Slik, reconvertidos al sonido facilón que imperó a mediados de la década hasta la eclosión del punk y con el que grabaron Forever and Ever. Un gesto oportunista que quisieron repetir precisamente tras la explosión punk cambiando de nuevo el nombre de la banda ¡e intentando transformarse ellos mismos en punks! 

Lógicamente, el experimento no función de nuevo, y el tinglado se deshizo. De todas maneras, su impronta no fue del todo estéril. Si os fijáis en el cantante y guitarrista, veréis que no era un cualquiera. Era nada menos que Midge Ure y, muy poco tiempo después, empezaría a hacerse mucho más famoso al frente de los Ultravox y de Visage. Pero ya eran otros tiempos. 

Forever and Ever (por Grooveshark)



Hasta la próxima.


sábado, 19 de mayo de 2012

Viviendo en la Era Pop, Los Flechazos, 1988


Hoy me encuentro redactando la Píldora apenas en el escaso rato que me queda después de comer a mediodía. Y es que este fin de semana tenemos en Calafell nueva edición de la Fira del Mar, y mi club de remo, los Llaguts, abrimos uno de los stands más grandes. Eso supone que sábado y domingo (y viernes para el montaje) hay que estar allá al pie del cañón todo el día. Eso sí, la mar también se ha querido marcar su protagonismo, cómo no, así que anda revuelta y no podremos sacar a pasear a nadie hasta nueva orden. ¡Esperemos que mejore para que quien quiera pueda probar el remo de cerca!

En todo caso, el margen de maniobra pildorero es mínimo y aquí me tenéis picando tecla a todo trapo a las cuatro y media de la tarde. Con un tema que los que tenéis corazoncito mod y cierta edad, como es también mi caso, habréis reconocido en seguida. 

Viviendo en la Era Pop fue el primer sencillo con el que los leoneses Los Flechazos se dieron a conocer allá por 1988, y que a la postre se convirtió en su tema más reconocido y reconocible de todos. Musicalmente, es un pequeño tesoro pop de aires retro, como no podía ser de otra forma en su caso, y cuya letra está plagada de referencias a la historia del pop.

Y sí, esta es una de las dos canciones que originalmente optaron a la Píldora número 1.000, hasta que la tercera en discordia, personificada en James Brown, se llevó el gato al agua. Desde luego, no es tan conocida, pero tampoco estaba muy mal como propuesta, ¿no? ¡Me vuelvo a la playa!




Hasta la próxima. 

viernes, 18 de mayo de 2012

I Feel Love, Donna Summer, 1977


Más allá de nuestra particular efeméride milenaria en las Píldoras, la noticia de ayer fue, sin duda, el fallecimiento de Donna Summer, probablemente la única figura capaz de ensombrecer a Gloria Gaynor en el trono de las divas disco. De hecho, para muchos, Donna es la auténtica diva. 

Y motivos para esta afirmación no faltan, empezando por sus poses en el escenario, y terminando por la larga lista de éxitos que la acompañaron especialmente durante la segunda mitad de los setenta, aunque se extendieron hasta los ochenta. 

Uno de ellos -mi preferido, además- es este I Feel Love con el que la cantante obtuvo el número uno en Gran Bretaña, y un éxito enorme en el resto del mundo. Su base íntegramente electrónica supuso una revolución total en el mundo musical, al dar un giro de 180 grados al sonido disco, hasta entonces basado generalmente en instrumentación convencional acompañada de fuertes secciones de cuerda. 

Para muchos, la sensación que tuvieron al escuchar por primera vez I Feel Love es que estaban ante el sonido del futuro. El propio David Bowie admitió su influencia en su etapa berlinesa y la música de los ochenta no hubiera sido igual sin la innovación introducida por el tema de hoy. Un mérito que, justo es decirlo, le correspondió en muy buena medida a quien co escribió la canción con la Summer, nada menos que Giorgio Moroder, el auténtico factótum de la era disco. 

Un sonido del futuro... que estaba además bien buscado. En el álbum en el que se incluyó, I Remember Yesterday, cada canción correspondía a una época, y I Feel Love estaba dedicada, precisamente, al futuro. Hay que decir que lo clavaron. 




Hasta la próxima. 

jueves, 17 de mayo de 2012

I Got You (I Feel Good), James Brown, 1965


¡Y nos dieron las mil! Nunca mejor dicho: con el post de hoy, son un un millar las ocasiones que hemos tenido todo el mundo de vernos un rato, de escuchar buena música -está bien, a veces, simplemente, música divertida- y de irnos a dormir o de levantarnos con las mejores vibraciones. 

Debo admitir que la elección de hoy la he estado pensando bastante tiempo, sin llegar a una decisión firme en ningún caso hasta el último momento. Un pequeño hito como éste, mil posts en un blog, no es para menos y la cosa estaba un tanto difícil. Para empezar, porque con novecientas noventa y nueve canciones a las espaldas, muchas de las que podrían servir ya estaban publicadas. Además, también quería que fuera algo arrollador y, por si fuera poco, bien conocido por todas y todos, tanto en España como en el resto del mundo, de donde proceden la mayor parte de vuestras visitas. 

Esto  quitaba peso a dos candidatas en mente: porque aunque hemos pasado casi mil veces viviendo en la era pop (esos Flechazos) y puedo aseguraros que apenas hemos comenzado (esos Carpenters, sí Juanjo, casi colaron esta vez) ambos temas adolecían de no tener algún requisito de los anteriores. 

Y, de repente, se me apareció ayer cual imagen sacra el bueno de James Brown chillando I Got You (I Feel Good!) ¡Bingo! ¡Porque me tenéis enganchado... y me siento bien!

¡A por las siguientes mil, pildoreras y pildoreros!




Hasta la próxima.

miércoles, 16 de mayo de 2012

This Picture, Placebo, 2003


Placebo ha sido, de la misma manera que lo fue Suede, la encarnación de la parte más glam rock del pop alternativo británico, tanto por pose como por estilo. En ambas formaciones es inevitable escuchar los ecos de Bowie o de Bolan, por bien que, en el caso de Placebo, casi siempre desde una vertiente un poco más dura y oscura que la que sostenían los muchachos de Brett Anderson. 

Y tan oscura, en el caso del tema de hoy, todo un canto a una relación sadomasoquista con cigarrillos quemados en el pecho incluidos, ahí es nada. De hecho, según el propio cantante de Placebo, Brian Moltko, esa misma escena estaba basada en uno de los fetichismos de James Dean, tan buen muchacho como parecía. Qué cosas tiene la gente de puertas para adentro.

Fuera como fuera, This Picture fue lanzado en 2003 como segundo sencillo de su exitoso álbum Sleeping With Ghosts, que terminó por consolidar la fama del grupo tanto en Gran Bretaña como en el continente europeo. El tema se quedó a las puertas del Top 20 británico. 

Para acabar, me vais a permitir un último apunte para el post de hoy, pero ya referente al próximo que se publique. Mirad un momento, en la columna de la izquierda, el apartado de "Vidilla pildorera". Observad el número de posts publicados... 

...y echad cuentas.




Hasta la próxima.

martes, 15 de mayo de 2012

Los latidos de siempre, Los Hermanos Dalton, 1993


¡Cuánto me gustaba escuchar esta canción en las noches de cerveza y colegas en Cornellà! ¡Y la de años que hace que no la escuchaba! ¿No os pasa que cuando oís determinadas canciones hacéis un flashback de años, y hasta casi os notáis igual de chavales? Pues eso mismo. 

Los Hermanos Dalton eran (son, creo que siguen en activo) un trío gaditano que durante los noventa tuvieron una cuota de popularidad notable en locales de rock indie, así como en garitos de música en español, que proliferaban con éxito a menudo con buena parte de la audiencia compartida con los primeros. De hecho, eran hermanos de verdad, aunque su apellido auténtico era el mucho más castizo Gómez.

De ellos recuerdo dos temas por encima de los demás. El primero de ellos era una versión del tema de cierre de la Pantera Rosa, el que sonaba cuando ésta se marchaba en su bólido rosa al final de cada capítulo. No hay que confundirlo con la no menos célebre versión de los Petersellers, ésta adaptada al castellano con letra propia. La de Los Hermanos Dalton era en inglés (uno de los pocos temas que grabaron en ese idioma, que sepa) y seguía la letra original. 

Con todo, el segundo de los temas era el que más me gustaba, y lo sigue haciendo, por más divertido que fuera el otro. Los latidos de siempre combinaba el mejor sonido del rock indie con aquella atmósfera con la que Nacha Pop abrió la Movida más de una década atrás: el resultado les quedó difícilmente superable. Como curiosidad, os confesaré que es una canción que nunca la he puesto en vinilo, aunque siempre me la he imaginado girando a 45 rpm. 

Con todo el encanto que eso supone, por supuesto.




Hasta la próxima.

lunes, 14 de mayo de 2012

Home, Edward Sharpe & The Magnetic Zeros, 2010


Si no fuera porque sabemos que estos tipos rondan o recién pasan la treintena, casi diríase que estamos ante un tema compuesto en una comuna hippie en pleno 1967. Incluso el origen californiano de la banda de hoy incidiría en ese mismo aspecto.

Sin embargo, Edward Sharpe & The Magnetic Zeros es una formación absolutamente reciente, liderada por Alex Ebert, vocalista del grupo Ima Robot, y rodeado por toda una serie de músicos en una agrupación que, eso sí, pretende recoger bastante del espíritu de aquel Summer Of Love. ¿Y lo de "Edward Sharpe"? Psicodélico total: era el protagonista de una historia inacabada del propio Ebert sobre una especie de mesías que bajaba a la Tierra. Así que optó por usar su nombre para el nuevo combo. 

Home es, en bastantes países, la canción más conocida del grupo, gracias a su uso profuso en publicidad y también en el cine. Los milagros del márketing: coja un tema hippie, métalo para vender un producto aprovechando las buenas vibraciones y ¡ale hop!, de rebote, además, todo el mundo empieza a preguntarse sobre unos tipos hasta entonces casi desconocidos. 

Al menos en el caso de España, su uso en publi no vino dado por un producto, si no meramente como promoción de un canal de televisión, que recomendaba abandonar el sillón... para pasarse al sofá. Tela marinera, aunque imagino que era para intentar socializar a la gente, por supuesto frente a la pequeña pantalla. En lo que a mí respecta, ni sillón, ni sofá: cogeos unos zapatos cómodos y salid a la calle, que siempre tiene cosas más interesantes que ver. 

Menos cuando echan alguna peli buena, por supuesto.




Hasta la próxima.

domingo, 13 de mayo de 2012

Spinning Wheel, Blood, Sweat & Tears, 1969


Hace muchísimo que tenía contraída la deuda en el blog con los protas de hoy, los Blood, Sweat & Tears. Y quería saldarla a ser posible antes del millar de posts. (sí, en apenas unos días, muy pocos, ¡haremos esa barbaridad!). Así que vamos al lío.

A pesar de seguir en activo, hoy en día los BS&T son básicamente una referencia fundamental a un período y un estilo muy determinados, el jazz rock norteamericano de finales de los años sesenta y principios de los setenta. Si Chicago eran los reyes de aquella manera de entender la música -por supuesto antes de convertirse en héroes del rock estiloso para cuarentones y cincuentones-, el grupo de hoy eran los segundos de a bordo. 

El gran año de los Blood, Sweat & Tears fue, sin duda, 1969, en el que estuvieron a punto de colocar varios temas en el número uno. Entre ellos este Spinning Wheel, posiblemente el más recordado por el gran público, que escaló hasta la segunda posición del Billboard. 

De este tema, se hicieron, como era habitual en aquellos años de composiciones arriesgadas, dos ediciones: una como single, más breve y destacando los aspectos más pop de la canción, y otra más larga en la que se podía escuchar mucho mejor el sonido jazz rock que los catapultó a la fama. Para que nadie se queje, tenéis las dos alternativas: la breve en el clip, y la larga en Goear. De nada. 

Música energética para acabar un domingo... o iniciar un lunes de la mejor manera. Nos vemos. 




Hasta la próxima.

sábado, 12 de mayo de 2012

Need You Tonight, INXS, 1987


Mucho antes de que los SMS y no digamos los whatsapps -guasaps en castizo- popularizaran cosas como xq ("porque") o sacar la lengua mediante un discreto :p, una banda australiana decidió cambiar su nombre por una simple combinación de letras aparentemente incoherentes pero que pronunciadas tenían un sentido: in excess, en exceso.

A decir verdad, musicalmente, el nombre era lo único excesivo de los INXS. Cierto es que en una época como finales de los ochenta, plagada de sintetizadores, su sonido más o menos guitarrero suponía un cierto toque rockero en las listas, pero no nos engañemos. Esta impresión sólo la tenían aquellas y aquellos que nunca habían pasado del dial de los 40 Principales.

En todo caso, atesoraron una importante colección de éxitos, entre ellos Need You Tonight, que si bien no fue el mayor de todos -Suicide Blonde lo superaría en ventas-, de alguna manera ha conseguido convertirse en el tema por antonomasia de estos australianos.

En fin, no es que estos tíos fueran el santo de mi devoción musical, pero era tan inevitable encontrárselos un sábado por la noche allá donde se fuera, que, por alguna asociación de ideas que no imagino, he acabado seleccionándolos hoy. Ah, sí: tal vez sea por que es sábado por la noche.




Hasta la próxima.

viernes, 11 de mayo de 2012

Voodoo Child (Slight Return), The Jimi Hendrix Experience, 1970


Guste más o guste menos, es imposible no reconocer la maestría de Jimi Hendrix a la guitarra eléctrica. Lo que este hombre no le sacó a un hacha, simplemente se debió a que no era posible hacerlo. Eso sí, yo admito que, en un primer momento de mi juventud no acababa de entender el porqué decían esto mismo los que se habían curtido bien de Hendrix. Su música estaba bien, sonaba más o menos potente, pero tampoco era para tirarse de los pelos con lo que se escuchaba por los pequeños altavoces de mi equipo.

A los que crecimos ya en una época de guitarras poderosas y distorsiones probadas de toda clase, un tipo que machacara así un mastil no nos sorprendía tanto a bote pronto. No era herejía: era desconocimiento, así como tener a mano a decenas de discípulos suyos en centenares de discos. 

Hasta que, no pasado mucho tiempo de empezar a escuchar a Jimi, me topé con este tema que tenéis delante. Y quedé helado: lo primero que pensé fue que cómo cojones lo hacía para que una guitarra sonara como dos o tres a la vez. Ni más, ni menos. Amén de la cara de alucinado que se me puso cuando tras la intro wah wah inicial apareció aquel muro brutal por el ampli de mi cuarto. "Vaya, así que éste es el Hendrix que dicen". Probablemente, el peor cantante negro de la historia, pero compensado con una mano que hasta hoy no se ha conseguido igualar.

El tema -oficialmente titulado Voodoo Chile, pero cambiado al que tenéis en el título para no confundirlo con otro de igual nombre en su mismo álbum- fue lanzado por primera vez en 1968 incluido en Electric Ladyland. Sin embargo, tuvo que esperar a 1970 para ver la luz como single... al poco tiempo de fallecer el primer miembro del Club de los 27. Por supuesto, el impacto del deceso de Hendrix fue enorme, y el tema alcanzó el número uno en Gran Bretaña sustituyendo a la popular versión del Woodstock de Joni Mitchell que grabaron los Matthews Southern Comfort. 

Ah, un último detalle: estáis ante uno de los solos mejor considerados de la historia del rock. Aunque imagino que no hacía falta decíroslo. Simplemente escuchándolo uno lo sabe de sobra.




Hasta la próxima.

jueves, 10 de mayo de 2012

On Melancholy Hill, Gorillaz, 2010


No os podéis imaginar lo desesperante que es montar un post con un ordenador que funciona como si estuviera trabajando a cámara lenta. Cambiar de pestaña es una hazaña; cargar un aplicativo, una proeza. Coged un trasto con memoria RAM justita y que encima esté programado para actualizar toda base de antivirus habida y por haber, y tendréis una versión siglo XXI de alguno de los martirios descritos por Dante en la Divina Comedia. 

Sí, efectivamente, hoy he tenido que recurrir por vicisitudes no al Plan B, si no al Plan C informático de casa. En términos prácticos, llevo la friolera de más de hora y media para montar algo que, normalmente, se hace en la mitad de tiempo o menos. 

Para cualquiera, esto sería más que suficiente para tirar la toalla y dejarlo para mañana; pero para bemoles, los de este tenor. Así que aquí está la Píldora. 

On Melancholy Hill fue uno de los sencillos que los Gorillaz lanzaron en 2010 como apoyo al álbum Plastic Beach. Su carácter más pop respecto al resto del disco le consiguió una difusión bastante notable, amén de un predicamento importante en las listas especializadas en música de baile. Y, por supuesto, como en todos los sencillos de los Gorillaz, está su clip, totalmente recomendable. 

Ahora que lo pienso, me he cargado el espacio explicando mi triste devenir de los últimos 100 minutos en vez de hablando más sobre el tema de hoy. Pero disculpadme: supongo que lo necesitaba.



Letra de la Píldora. 

Hasta la próxima.

miércoles, 9 de mayo de 2012

One To Another, The Charlatans, 1996


En cierta ocasión os comenté que pasé casi dos décadas sin prácticamente seguimiento de los Charlatans, desde que los descubrí al principio de su carrera hasta que volví a encontrármelos cierta tarde de 2008 en un estante de la Fnac. Lo cual tenía una cierta ironía ya que el tanto por estilo como por influencia caían dentro de mis más ortodoxos gustos musicales. Supongo que uno no puede con todo. 

Bien, debo decir que cuando redacté aquello, no recordaba el tema de hoy, del que sí tuve noticia -y algún bailoteo en los locales anexos a la Plaça Reial de Barcelona-. One To Another supuso uno de los mayores éxitos de la formación británica, que supo desenvolverse bastante bien en las aguas de sus discípulos del britpop. 

De hecho, el álbum al que pertenecía, Tellin' Stories (vaya, ahora me va funcionando cada vez mejor la memoria) se alzó hasta el número uno británico y la consolidación de un resurgimiento del grupo durante la parte central de los noventa. Tras él, seguirían manteniendo muy buenos resultados en ventas, pero nunca volverían a igualar el nivel de dicho LP. 

Os quedáis con un temazo de los de mis buenos nineties. Más vale tarde que nunca... si la memoria no es muy buena, ¿no?




Hasta la próxima.

martes, 8 de mayo de 2012

The Way It Goes, Gillian Welch, 2011


Hoy sí que seré breve: no sólo se me han hecho las treinta y media, si no que, además, una conexión rebelde como pocas veces ha acabado con los restos que me quedaban. De todas maneras, os quedáis con una soberbia pieza folk de la norteamericana Gillian Welch, interpretada junto a su pareja musical habitual, David Rawlings. 

Música tranquila para estas horas intempestivas... o para empezar un día con la mayor serenidad. Lo que mejor os vaya.

Gillian Welch – The Way It Goes (por Spotify)



Hasta la próxima.

lunes, 7 de mayo de 2012

A Contratiempo, Ana Torroja, 1997


No es que la trayectoria de Mecano o la de sus componentes por separado me hayan entusiasmado hasta el punto de poder considerarme "fan", pero es indudable que está salpicada de buenas y de muy buenas canciones. 

Una de ellas, perteneciente ya a Ana Torroja en solitario es este A Contratiempo con el que obtuvo el número uno en España y México en 1997, e incluso llegó a listar en el Billboard. En realidad, se trataba de una versión de un tema de Bette Midler, Bottomless, apenas lanzado un par de años antes en su álbum Bette of Roses

Hay que decir que el sencillo tuvo una repercusión añadida en tanto era el primer trabajo de la cantante tras la disolución de Mecano en 1992. Teniendo en cuenta el impacto que tuvo la formación, sobradamente conocido, las expectativas fueron enormes... y con un resultado en ventas, desde luego, inmejorable. 

En otro orden de cosas, si me dejáis la oportunidad, aprovecharé un par de apuntes de cotilleo familiar sobre la Torroja, que desconocía y que me han hecho bastante gracia al encontrármelos. Y es que es de orígenes bastante notables. Para empezar, por parte de padre: los ingenieros, arquitectos y aparejadores (con los que he trabajado años) conocerán perfectamente el Instituto Eduardo Torroja. ¡Pues bien, se llama así en honor de su abuelo! 

En cuanto a la parte de su madre, no sabría decir si el adjetivo es "ilustre", pero sí al menos, "conocido" en foros políticos y judiciales. ¿Alguien recuerda a aquel fiscal ultra conservador en silla de ruedas, que prácticamente negó responsabilidades en lo del Yak-42 o que se manifestó en contra de procesar a Pinochet? Sí, el mismo Eduardo Fungairiño. Pues es tío de nuestra protagonista de hoy. 

Hala, ya está. Para una vez que comento chismes, al menos que sean curiosos. Aunque no sé si con lo de Fungairiño le he hecho un gran favor a su imagen... en fin, cada uno tiene la familia que le toca. Y talento, a la Torroja, no le falta. 





Hasta la próxima. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Flames Of Love, Fancy, 1988


Justo cuando un servidor comenzaba a intuir que había vida más allá de las paredes de la casa paterna, la música italo-disco, aquel spaghetti, estaba llegando a sus estertores, en el tramo final de los ochenta. Pero lo hizo con el tiempo justo para que, aún por escasísimo margen, se colocara momentáneamente en mis primeras preferencias musicales de la época. 

Y se debe, en muy buena medida, a este Flames Of Love que el alemán Fancy lanzó en 1988 y que supuso su último hit por estas tierras (número 13 en España). Por supuesto, no es que antes no hubiera escuchado spaghetti (imposible), incluso había escuchado al propio Fancy años atrás con su Bolero. Pero claro, con nueve o diez años normalmente uno no suele estar aún por muchos saraos musicales más allá del simple "esto mola" o "esto no mola".

En el 88 ya gastaba catorce castañas, y la revolución hormonal también suele cambiar el punto de vista en lo musical. Cierto día, en casa de mis vecinos -que ya rondaban la veintena o poco les faltaba- sonó este Flames Of Love por su cadena de música Y claro, uno que se fijó, le sonó bien la cosa, preguntó y... ¡hop! Fancy fue uno de los primeros nombres del momento que obtuvo mi atención. Aunque con poco esfuerzo por mi parte, justo es decirlo: ¡creía que era un grupo!

A pesar de que es un tema con aires bastante excesivos en todos los aspectos, realmente le sigo encontrando mucha gracia veinticuatro (¡glups!) años después. Supongo que, en el fondo, tampoco me habrán cambiado los gustos tanto desde entonces. 





Hasta la próxima. 

sábado, 5 de mayo de 2012

(You Gotta) Fight For Your Right (To Party), Beastie Boys, 1987


Hacía días que iba queriendo traer una segunda Píldora con los Beastie Boys de protagonistas, tras Sabotage, más de dos años (!) atrás. Pues bien, la ocasión la he tenido hoy mismo debido a una de esas luctuosas noticias que jalonan la música rock periódicamente. 

Efectivamente, ayer viernes, tras una larga enfermedad, dejaba este mundo Adam Yauch, conocido también como MCA. Era uno de los tres fundadores de la banda de rap norteamericana. Para los que no estéis muy en conocimiento, es el que parece más normal de los tres tipos que salen liándola parda en el clip. 

Por supuesto, qué mejor tema para un pequeño homenaje que (You Gotta) Fight For Your Right (To Party) -habitualmente acortado simplemente como Fight For Your Right-. En aquella ocasión, el grupo abandonó momentáneamente su sonido hip hop para adentrarse en una fórmula casi heavy metal, con el resultado de una fusión de estilos que todavía hoy se deja escuchar más que bien. 

Lanzado en 1987, el single acabó siendo el mayor éxito de los Beastie Boys, con un séptimo puesto en el Billboard. Una hazaña para un grupo de hip hop, por más blanco que fuese, y en la que MCA tuvo un papel totalmente relevante. Ya en 2011, él mismo dirigió un corto de lo más peculiar homenajeando, precisamente, al tema de hoy. 

En fin, que descanse en paz. Nosotros, que aún tenemos previsiblemente un rato para bregar, nos quedamos con su música. Y menudo castañazo de música. 




Hasta la próxima. 

viernes, 4 de mayo de 2012

Brian Eno, MGMT, 2010


A veces, algunos artistas llegan a ser referentes tan importantes en otros, que hasta les dedican canciones. Y puede que incluso las titulen con su propio nombre. Es exactamente lo que los MGMT hicieron con Brian Eno.

De todas maneras, que nadie espere un tema de corte ambiental, o un himno glam rock. Antes bien, el sonido de Brian Eno se enmarca en el rock psicodélico en el que tan a gusto se encuentra el duo norteamericano.

Incluido en su segundo, y hasta hoy, postrer álbum de la formación, Congratulations, nunca se convirtió en single, a pesar de que era uno de los temas que mejor podían optar al puesto. Arriesgados como pocos, entre las cuatro canciones del disco que obtuvieron la distinción, prefirieron colar algunas tan poco convencionales como Siberian Breaks o Flash Delirium, por lo demás fantásticas.

No obstante, dieron cierta difusión al tema de hoy, conocedores de su potencial. Lo interpretaron en diversos late shows... aunque dejando huella. Por ejemplo, en la actuación que tenéis abajo, acaecida en el Saturday Night Live, terminaron el tema en un galimatías lisérgico al que solo faltó la destrucción de los instrumentos para recordar fielmente a aquel My Generation televisivo con el que los Who la liaron parda más de tres décadas atrás.

Por cosas como esta, además de por la música, es por lo que servidor siempre lleva en los auriculares algo de este par. Genios y figuras.




Hasta la próxima. 

jueves, 3 de mayo de 2012

Dancing With Myself, Billy Idol, 1981


Si uno es muy purista, muy ortodoxo y, sobre todo, muy punk, probablemente esté pensando muy mal sobre mi decisión de escoger el tema de hoy en la versión de Billy Idol. ¿Por qué?

En realidad, el tema es del propio Idol, quien lo interpretó por primera vez y hasta el día de hoy. Es más, hasta puede decirse que el británico lo grabó desde la cuna punk a la que pertenecía. ¿Entonces, cuál puede ser el problema?

Pues que a decir verdad, el Billy Idol punk de los setenta era a la estrella de los ochenta lo mismo que el mejor café de Colombia a la achicoria pasada por un calcetín, desde la óptica de un punk de pura cepa, naturalmente. El primero lideraba a una de las formaciones míticas británicas, los Generation X. El segundo, cuasi estaba abonado a diario a la MTV. De hecho, el clip de abajo es, precisamente, en una de sus actuaciones. 

Dancing With Myself fue lanzada por primera vez en 1980 por los Generation X, con un éxito discreto. Poco después, la formación se disolvía y Idol iniciaba su carrera dorada como chico malo oficial de los ochenta, algo así como el yerno perfecto con la única pega de su aspecto lleno de clavos y con pelos pintados, último reducto de su reciente pasado punkie. Uno de sus primeros sencillos en solitario fue una nueva versión del tema, editada en 1981, a la que se había rebajado notablemente la agresividad de su predecesora. Por supuesto, el cambio, junto al fuerte apoyo mediático, mejoraron enormemente las ventas conseguidas. Incluso se coló en el Top 30 norteamericano ... ¡de la música de baile!

En todo caso, creo que no es una mala versión del tema, por más que esto pueda ser considerado una afirmación demasiado heterodoxa o incluso hereje. Como de costumbre, a vosotros os corresponde finalmente juzgar el qué. 




Hasta la próxima. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Paranoid Android, Radiohead, 1997


Paranoid Android es una de esas canciones que cuando se escucha, da la sensación de que se está ante música del futuro, adelantada a su tiempo. Tal vez por eso fue tan bien recibida tanto por el público como por la crítica: el single llegó al tercer puesto de las listas británicas, y contribuyó decisivamente a que OK Computer se convirtiera en el primer álbum del grupo en alcanzar el número uno. 

Y, sin embargo, no es una canción fácil de oir en muchos aspectos. Para empezar, por su estructura compleja, dividida en cuatro secciones distintas entre sí. Además, toda ella despide una oscuridad que, en algunos momentos, es casi tétrica y sobrecogedora: la tercera sección casi pone los pelos de punta en este sentido. 

Curiosamente, el grupo consideró que el tema -con mensaje de crítica social- era casi como una pequeña coña en su mismo origen, e incluso el clip lo plantearon de esta manera. Para hacerlo, llamaron al dibujante sueco Magnus Carlsson, al que le pidieron una propuesta... sin darle la letra de la canción, sólo la melodía. El resultado fue un clip totalmente majara que sólo pasó la censura de la MTV durante dos semanas ¡porque el censor oficial de la cadena estaba enfermo! La causa no eran algunas escenas violentas, como se temía la banda, si no el hecho de que salieran dos sirenas haciendo topless. Por supuesto, la versión que tenéis delante es la no censurada. De nada. 

Ah, y antes de cerrar, una última coña al respecto de la canción. Si os gusta la ciencia ficción, es muy probable que la referencia a un "androide paranoico" no os sea desconocida. Efectivamente, se inspiraron en el depresivo androide Marvin, de la descacharrante Guía del Autoestopista Galáctico creada en 1978 por Douglas Adams.

Que, ya puestos, os recomiendo leer. Nos vemos.





Hasta la próxima.

martes, 1 de mayo de 2012

Nada de nada, Cecilia, 1972


Como ya sabéis los que me conocéis bien, un tinglado es para mí lo mismo que un caramelo a un niño: algo tremendamente irresistible, imposible de evadir. Pues bien, como buen Primero de Mayo, aquí que me pasado la mayor parte del día junto a varios compañeros montando una de las múltiples Fiestas del Trabajo que jalonan el país. 

Lo cual tiene su miga, ya que aunque vaya todo coordinado -y lo han hecho muy bien las encargadas del asunto- siempre es complicado preparar almuerzos, comida y actividades para más de 200 personas. En mi caso, a pesar de estar formalmente asignado a las tareas de parrilla a mediodía, a las ocho de la mañana ya estaba cargando material... y a las seis de la tarde descargándolo tras desmontar todo. Y, por supuesto, la comida. Pero ya se sabe que en días así no hay que ser escrupuloso o remilgado. Todo el mundo ha de arrimar el hombro allá donde haga falta. 

En mi caso, además, tuve un pequeño encargo adicional casi inevitable. Buscar música para ponerla. Por supuesto, en estas ocasiones no se trata de recopilar la música que a uno le gusta, si no la que sirva mejor para animar al personal en lo que, en el fondo, es un día tan reivindicativo como lúdico y festivo. Aunque sí que recibí una petición específica: al menos, entre todo lo demás, llevar algo de cantautores de los sesenta y setenta. 

Así, a ratos, era posible escuchar por los altavoces a Serrat, Labordeta, Raimon, Maria del Mar Bonet... los cuales, para mi relativa sorpresa, fueron muy bien acogidos por los chavales más jóvenes. Entre la selección que dispuse, incluí uno de mis temas favoritos de aquella época, este Nada de nada con el que Cecilia ratificó el éxito de su anterior sencillo, Dama, dama

No se trataba de un tema político. Ni de una canción amarga. Pero, de alguna forma, siempre he considerado que captaba perfectamente el espíritu de aquellos primeros compases de la Transición, marcados por el final del franquismo. A lo mejor era su carácter simple, sencillo, libre de las ampulosidades del régimen; o a lo mejor era su melodía deliciosa. O, simplemente, dicha asociación de ideas se deba nada más a que lo tengo grabado de mi primera niñez, que transcurrió en aquellos agitados años. Como sea, lo cierto y verdad es que no dudé ni un minuto en incluirlo entre otros temas aparentemente mucho más comprometidos. 

Y, entre nosotros, creo que no desentonaba en absoluto. Pero ya os he dicho también que me gustaba mucho, ¿no?




Hasta la próxima.