sábado, 30 de junio de 2012

Chicken Payback, The Bees, 2005


Esto de las fiestas mayores tiene unas responsabilidades que no pueden ni imaginarse, especialmente cuando alguien es incapaz de estar por casa en tan señaladas fechas. Y como en un breve instante ese mismo será mi caso, os dejo hoy muy rápidamente con una de las Píldoras más majaras de los últimos días. 

Chicken Payback es un divertido tema de inspiración televisivo-sesentera, aunque para chifladura, la del clip en una sala de videojuegos japonesa. ¿Sus responsables? Unos tipos llamados The Bees, a los que segurísimo que habéis escuchado antes en algún anuncio. ¿Una pista? A minha menina...

¡Nos vemos!




Hasta la próxima.

viernes, 29 de junio de 2012

Making Your Mind Up, Bucks Fizz, 1981


¡Bueno, ya estamos en Fiesta Mayor en Calafell! Concretamente en Calafell Playa -en realidad, tenemos tres fiestas mayores, casi ná-, así que como buen convecino del barrio, servidor está bastante ajetreado para arriba y abajo. Ayer, sin ir más lejos, fuimos a ver los fuegos de artificio desde una de nuestras barcas de remo en el mar justo antes de la verbena, y hoy los del club llevamos la barra del concierto en la Playa. 

Así que creo inevitable poner algo de música de esa que las orquestas suelen tocar en las plazas precisamente en fiestas. Pero no cualquier música: nos quedamos con la que interpretan después del repertorio para la tercera juventud (entre flores, fandanguillos y alegrías) pero antes de que queden ya los últimos irreductibles que parece que no tengan casa. 

Uno de los temas más socorridos en estos saraos, junto a los mixes de Grease y los Village People, acostumbra a ser Making Your Mind Up. Con él, los Bucks Fizz obtuvieron su gran hit de 1981, prácticamente al mismo tiempo en que aquí lo acompañábamos con los pajaritos y el acordeón de Maria Jesús. Aunque a diferencia de ésta, el grupo británico también ganó además el festival de Eurovisión de aquel mismo año.

Ya sé, ya sé: la canción no se sostiene fuera de tres cubatas en verbena y, si nos ponemos a analizar al grupo por lo que se ve en el clip, se nos puede caer al alma al suelo. Con unas pintas de pijos que ya era desfasada en el 81, parece casi un milagro que estos tipos consiguieran colarse en plena ola new wave y techno. Pero los gustos del público son así, señores. Vuelvo a recordar que aquí teníamos a los pajaritos. 

Por lo demás, si os dejáis caer esta noche por Calafell Playa, no dejéis de pasar por nuestra barra en el Paseo Marítimo junto al concierto. Si preguntáis por mí... (pero no se lo digáis a nadie más): a la primera invito yo.   




Hasta la próxima. 

jueves, 28 de junio de 2012

Bang Bang You're Dead, Dirty Pretty Things, 2006


Todos tenemos en mente la imagen de aquellos dos politoxicómanos de lujo llamados Kate Moss y Pete Doherty: los mismos que acabaron como el rosario de la aurora. Él era el ex líder de uno de los grupos más conocidos del pop británico del cambio de milenio, The Libertines, el cual había fundado junto a otro colega, Carl Barât. 

El grupo de hoy fue, en buena medida, el principal heredero de The Libertines. Tras partir peras con Doherty -parece casi una moda- Barât montó a los Dirty Pretty Things para seguir su propia carrera. 

Después de pasar un año para formar el grupo, en 2006 lanzaron su primer álbum, Waterloo to Anywhere, el cual dispuso como primer sencillo de apoyo al tema de hoy, Bang Bang You're Dead. Ésta era una pieza de rápido pop melódico con el que se alzaron hasta nada menos que el quinto puesto de las listas anglosajonas. 

Y como toda buena primera pieza después de un divorcio complicado (a Doherty lo echaron de The Libertines por la cantidad de drogas que tomaba) la canción de hoy tiene la leyenda de arremeter contra la otra parte litigante. Hay que decir que Carl Barât lo desmintió, pero para entonces, Bang Bang You're Dead ya se había convertido en un hit. Que no se diga que hasta de los conflictos se puede sacar inspiración... y beneficio.




Hasta la próxima.

miércoles, 27 de junio de 2012

The Damned, New Rose, 1976


La de hoy es una Píldora para almas poco refinadas, por decirlo finamente, a pesar de su enternecedor título. Porque con este single, New Rose, The Damned dieron el pistoletazo de salida a la música punk en el Reino Unido. Vamos, en todo el meollo. 

Como tema cumple todos los requisitos del género: rápido, brutal, enérgico, áspero como el ruido de una motosierra. Pero, de alguna manera, acaba enganchando hasta el final. Tal vez por eso mismo a estos londinenses los apadrinó otro paisano suyo, Marc Bolan, que aunque mostraba mucha más querencia por la new wave que por el punk mismo, supo ver el potencial de The Damned como regeneradores del rock británico. 

Si os fijáis en la foto del single, vereis que pone "Help". Efectivamente, a pesar de que muchos punks renegaron de los Beatles como mera rebeldía, en el fondo no podían obviar la influencia que aquellos habían tenido incluso en ellos mismos. Así que en el primer single de la historia británica oficialmente "punk" también tuvieron presencia Lennon y McCartney. 

Eso sí, tocados al doble de velocidad de la original y de una manera casi irreconocible: casi como pasada por la mano de un psicótico. Pero claro, las buenas versiones son las que marcan la diferencia, ¿no?  





Hasta la próxima.  


martes, 26 de junio de 2012

Don't Leave Me This Way, The Communards, 1986


Hace la friolera de dos años y medio (¡dos años y medio!) aparecía por este garito bloguero una Píldora dedicada a uno de los grandes clásicos de la música disco: Don't Leave Me This Way. En aquella ocasión, se trataba de la versión probablemente más magnética de todas, la que Thelma Houston lanzó con total éxito en 1976.

Sin embargo, para los menores de cuarenta castañas, estoy seguro que aquella adaptación -el tema original era aún más antiguo, de Harold Melvin ant the Blue Notes- no es la más recordada. Lo es la de hoy. 

The Communards se habían creado en 1985 y, a decir verdad, sus inicios no habían sido malos del todo: sus dos primeros sencillos habían entrado en el Top 30 británico, en buena parte gracias a la fama de Jimmy Sommerville en su grupo anterior, Bronski Beat. 

Sin embargo, no saldrían de sus fronteras a lo grande hasta que lanzaron, ya en 1986, su propia versión del tema de hoy, precisamente la que tenéis delante. En un estilo high energy, la pieza hizo furor dentro y fuera de las pistas de baile: fue número uno en el Reino Unido nada menos que cuatro semanas, y el tema más vendido del año. 

Aunque estoy seguro que a la mayoría de vosotros todos estos datos no os dicen tanto como las memorables noches de disco a ritmo de del tema de hoy, ¿no? 




Hasta la próxima.

lunes, 25 de junio de 2012

Green Onions, Booker T. & the M.G.´s, 1962


"Cebollas verdes" no es el nombre más glamuroso para un tema musical, ni siquiera en una tierra de calçots como es la mía. Y, sin embargo, Green Onions es una de las canciones más influyentes de la historia del sonido soul.

Algo también paradójico. Todos nos imaginamos el soul en la forma de un o de una cantante -en grupo o en solitario- con una poderosa voz atronando entre fuertes secciones de viento y una base rítmica a prueba de bomba. Pero, sobre todo, con esa voz por delante. 

Pues bien, como descubriréis enseguida (los que no conozcáis el tema, que seréis bien pocos) Green Onions es un tema instrumental. Nada de voz por ninguna parte. Y, ya puestos, nada de vientos. Entonces, ¿qué clase de influencia fue la suya? 

Pues no es poca: sin la pieza de hoy, el sonido soul de Memphis, el de Otis Redding, el de Wilson Pickett, el de Sam and Dave y demás flora y fauna por el estilo no hubiera sido el mismo. Booker T., junto a sus M.G.´s, crearon el que iba a ser uno de los sonidos más característicos de los siguientes cinco o seis años. Es más, ellos mismos, además de editar sus discos, acompañaron instrumentalmente numerosos temas de aquellos para el sello Stax. 

Como nota final, la versión original tal y como era en 1962 la podéis escuchar por Goear, pero os recomiendo no perder de vista la del vídeo, grabada en directo varios años después con un ritmo mucho más acelerado y una guitarra bastante más feroz. ¡Feliz noche soul!



Letra de la Píldora. Encontradla, si podéis...

Hasta la próxima.

domingo, 24 de junio de 2012

All Is Full Of Love, Björk, 1999


Tras la noche más larga del año -la de ayer por San Juan- y el día más lento -el de hoy- creo que lo mejor será dar paso a la cama sin preámbulos, y bajo el sonido más suave y relajante. Así que, sin más, os dejo con este temazo de Björk que seguro que la mayoría ya conocéis, All Is Full Of Love, de su álbum Homogenic.

Por cierto, videoclip absolutamente espectacular. Buenas noches.




Hasta la próxima.

sábado, 23 de junio de 2012

In The Summertime, Mungo Jerry, 1970

Aunque llevamos un par de días de estío astronómico, me parece que estaréis de acuerdo en que esta noche es cuando el veranito empieza de verdad. Así que,

¡FELIZ VERBENA DE SAN JUAN!

PS: In The Summertime es un tema ideal para una verbena. Se recomienda pinchar antes de empezar a cantar directamente (bajo los efectos de la sobrecarga etílica) El shiringuiiiito, Aseregué, o El Diburón se la llefó se la llefó, acercarse al nirvana con la gabra, la gabra la buda de la gabra y Asdurias Badria Guerida y, terminar en una apoteosis final bailando Faquito el Shocolatero. Tras lo cual, todos al suelo. Incluida la dignidad. 




Hasta la próxima.

viernes, 22 de junio de 2012

The Joker, Steve Miller Band, 1973


¿Cuántos temas han conocido el éxito tanto por parte de los padres como de los hijos, exactamente en la misma versión? No muchos, la verdad, pero es exactamente el caso de la archiconocida Píldora de hoy. 

The Joker es una de esas canciones cargadas de buen rollo, de las que se bailan en plan tirado nada más pincharse. Su letra burlona y en ocasiones surrealista -llega a inventarse alguna palabra y todo-, su ritmo machacón y, desde luego, su célebre "silbido piropero" con la guitarra fueron irresistibles a principios de 1974, cuando la canción consiguió alcanzar el número uno en Estados Unidos.

Sin embargo, en los tiempos de nuestros padres, The Joker no llegó tan alto a este lado del Atlántico. Tuvo que esperar a que sus hijos en edad de salir de marcha acabáramos el trabajo. Naturalmente, la cosa no fue porque sí. Atentos a toda publicidad textil, los que en 1990 veíamos la tele con 16 años poníamos especial atención en los anuncios de Levi's. Así que si utilizaban una canción determinada, casi pasaba a estar de moda. Fue lo que sucedió con el tema de hoy.

Desconozco si las ventas de tejanos de la marca aumentaron -en el fondo, todo quisque ya los utilizábamos por sistema si el presupuesto lo permitía- pero al bueno de Steve Miller la jugada le fue increíblemente bien. Los mismos motivos que alegraron a nuestros padres en el 73 volvieron a hacerlo con nosotros 17 años después, y The Joker retornó al número uno. Esta vez en Gran Bretaña y en buena parte de Europa. 

Llegados a este punto, hago una sugerencia a los publicitarios actuales, tan atentos demasiado a menudo a todo lo retro: ¿a qué esperáis para volver a usar el tema de nuevo? Por si no lo sabíais, existe ya otra generación ávida de ponerse más tejanos. Y, de nuevo, el bueno de Steve Miller os lo volverá a agradecer.  




Hasta la próxima. 

jueves, 21 de junio de 2012

Rumble, Link Wray, 1958


Pocos temas han sido tan influyentes en la historia del rock como el que tenéis hoy delante. Sin él, gentes como los Kinks, los Who o los Led Zeppelin tal vez hubieran sonado muy diferente... y quien sabe siquiera si hubieran existido.

Habitualmente, se suele considerar que You Really Got Me, de los Kinks, es el pistoletazo de salida al rock duro tal y como se entiende hoy en día: guitarras distorsionadas, riffs acerados y mucha potencia en decibelios. Y en buena medida, esto es cierto.

Sin embargo, con toda probabilidad no hubiera sido igual si seis años antes un anónimo guitarrista, Link Wray, no se hubiera marcado un tema instrumental inspirado en una pelea entre bandas callejeras. Su riff, acompañado de una guitarra que sonaba mucho más sucia que lo que era habitual en los hits del momento (estamos aún a finales de los cincuenta), fue toda una revelación para los adolescentes de ambas partes del Atlántico que soñaban con montar su propio grupo en cuanto tuvieran la oportunidad. Escuchad la versión original por Goear y veréis lo que os digo.

Rumble fue todo un éxito de ventas, por más que imprevisto. El tema recordaba tanto a una reyerta entre navajeros que muchas emisoras se negaron a radiarlo.Por supuesto, esto sólo sirvió para atraer todavía más la atención del personal, así que rápidamente se convirtió en todo un referente de rebeldía juvenil. 

Y lo ha seguido siendo hasta la actualidad, gracias a su aparición periódica no sólo en películas, si no incluso en videojuegos. Así que ahora, levantad las solapas de vuestra chaqueta, encended un cigarrillo -los que fuméis-, mirad con cara de mala uva a lo que tengáis más a mano y dadle al play. Bienvenidos al rock and roll de pura cepa.





Letra de la Píldora. Creo que va a ser que no...

Hasta la próxima.

miércoles, 20 de junio de 2012

Last Nite, The Strokes, 2001


El tamaño sí que importa... especialmente en un blog como éste, a la hora de decidir qué canción se pone y de saber cuál está ya puesta. ¿Os podéis creer que durante meses, pero bastantes, no había subido el tema de hoy porque estaba seguro de que ya lo había colgado?

El descubrimiento de que no era así vino dado por no encontrarlo en la lista de grupos. Tuve que mirar en el buscador de la columna de la izquierda para asegurarme de que, realmente, The Strokes todavía no se habían estrenado por las Píldoras. Y ya puestos, habéis descubierto un pequeño secreto: la mayoría de las herramientas que acompañan al blog para buscar y encontrar posts están pensadas no sólo para vosotros si no, en muy importante grado, para quien escribe.Porque la neurona hace tiempo que tocó techo.

Last Nite es una de esas canciones que no sólo han hecho fortuna en las listas, si no también en su reputación dentro del rock and roll. En realidad, no es otra cosa que rock primitivo fantásticamente ejecutado -su solo de guitarra es de esos de manual para pisar el acelerador- y así se entendió al obtener su principal mérito: está incluida en una de las 500 mejores canciones de la revista Rolling Stone. También ha sido muy laureada por NME, la no menos influyente New Musical Express.

Su vídeo también merece cierta atención. A pesar del que el grupo no quería grabar ningún clip, acabó obteniendo los servicios de nada menos que Roman Coppola, hijo de Francis Ford y hermano de Sofia. Éste rodó una actuación simulando aquellas que se hacían en platós de los años sesenta, con una energía propia de los Who. Y sí, para añadir un poco más de gracia, no podía faltar algún pequeño incidente: efectivamente, el batería acaba tirando al suelo sus dos micros.

Rock and roll de guitarras, bajo y batería. Y bastante berrido. ¿Qué más queréis para hoy?




Hasta la próxima.

martes, 19 de junio de 2012

Burning Bridges, The Mike Curb Congregation, 1970


Nuevamente se me han hecho las tres mil y cuarto... pero no tengo intención de retirarme sin pasar por la botica pildorera. Eso sí, esta vez lo haré dándome un homenaje cinematográfico, que estoy seguro que mi buen amigo Juanjo también sabrá apreciar. 

Una de mis pelis favoritas no es ninguno de los grandes títulos que podáis imaginar. Antes bien, se trata de una relativamente modesta comedia bélica -en la medida en que ambos conceptos son compatibles- rodada en 1970 y protagonizada por un Clint Eastwood al que le quedaban meses para convertirse en Harry el Sucio. Por cierto, que estaba acompañado por nada menos que Telly Savalas (futuro Kojak) y un irrepetible Donald Sutherland metido en uno de mis papeles favoritos del celuloide: el del estrafalario y hippie sargento Oddball

Por supuesto, hablo de Los violentos de Kelly, la historia de un puñado de tipos que rompen las lineas alemanas en plena II Guerra Mundial... para atracar un banco francés. A lo largo del film se sucedían las situaciones mas singulares, como aquella en la que los tres protas se plantan en plan duelo del Oeste frente a un enorme tanque Tiger alemán. Momentazo parodia de los Spaguetti Westerns que el propio Eastwood había rodado pocos años antes con Sergio Leone. 

Dentro de la cinta se incluía como tema principal Burning Bridges, pieza compuesta por Lalo Schiffrin e interpretada por The Mike Curb Congregation (peculiar personaje el tal Mike Curb). La pieza se convirtió en un éxito importante en 1971, e incluso el mismo Eastwood grabó una versión. Hay que decir que era un tanto extraña: se trataba de una canción de aires gospel y de espíritu casi hippie, en un contraste notable con el tema bélico de la película. Aunque, de alguna manera, le quedaba muy bien. 

¿Os he dicho ya que me gusta la peli y la canción? 




Hasta la próxima. 

lunes, 18 de junio de 2012

I Am the Mob, Catatonia, 1998


"Soy la Mafia". No, no es un post dedicado a algunos de los personajes más desagradables de este país, en cualquiera de las decenas de formas que adquieren cada día en los periódicos. Simplemente es el título de una de mis canciones favoritas de los galeses Catatonia

Y una de sus más exitosas, al alcanzar el Top 40 británico allá por 1998, como apoyo al gran disco que era (y es) International Velvet. Unas ventas que lo fueron a pesar de que el tema no recibió demasiado apoyo radiofónico. ¿Por qué?

Bueno, imagino que a algún meapilas que otro -y que además no estaba demasiado ilustrado cinematográficamente- se le ocurrió que la letra era un tanto agresiva. Hablaba de una cabeza de caballo en una cama, de disparos, de un tal Luca Brasi que acababa durmiendo con los peces... ¿os suena?

Claro que sí. I Am the Mob estaba íntegramente dedicada a El Padrino. De ahí todas las referencias en su letra, hasta su coda final dedicada al brutal matón Brasi, uno de los hombres que mostraban lealtad a Vito Corleone y que acabó, precisamente, en el fondo del mar.  

Como voy a acabar yo en el fondo de la cama en breves instantes. Sólo espero que nadie me haya dejado una desagradable cabeza de caballo al lado.




Hasta la próxima. 

domingo, 17 de junio de 2012

Corazón contento, Marisol, 1968


Estos días, en el grupo de música que sostenemos los amiguetes de Facebook se ha dedicado un espacio a esas canciones que nos gustan pero que, de alguna manera, no hay arrestos para escucharlas con nadie más, por el motivo que sea. Algo que todo el mundo, pero todo el mundo, tiene en su inconfesable haber. Admitidlo.

En mi caso, la lista es bastante considerable. Algunas de esas canciones ya han salido en el blog, si bien otras aún no: todo a su tiempo. De todas maneras, uno de esos temas de escucha preferentemente privada (por ejemplo, en el coche) es este Corazón contento. No es el único interpretado por Marisol que entra en esta categoría. Las potentes trompetas que rodean su versión de la serratiana Tu nombre me sabe a yerba también atruenan de vez en cuando en el auto. Eso sí, aviso: el que espere mucha más Marisol por mi parte, va listo. Acabáis de conocer el alfa y el omega. 

En lo que respecta al alfa, Corazón contento es uno de esos temas que habéis escuchado -voluntaria o involuntariamente- decenas de veces. Compuesta e interpretada originalmente por el argentino Palito Ortega, supuso el mayor éxito de una Marisol que había abandonado definitivamente su etapa musical infantil (por obvios motivos biológicos) pero que aún no se había convertido en la más seria y politizada Pepa Flores de los setenta y ochenta.

Una de las apariciones más recordadas del tema de hoy, especialmente por los españolitos varones de 1969, fue la que tuvo en el film El taxi de los conflictos. ¿Que por qué es recordada? Bueno, en cuanto echéis un vistazo al clip, lo entenderéis. Aunque no hacía falta ser un Jaime de Mora y Aragón para que aquella actuación dilatase las pupilas del personal ibérico. Como os lo digo: las gasolineras de 1969 serían muy franquistas, desde luego, pero me quedo con ellas antes que con las muy democráticas de 2012. No sólo ahora no hay tropecientas chicas en top para servirte combustible, si no que te lo pones tú solo. Y encima, pagando la intemerata. ¿Sabéis cuanto costaba un litro de gasolina hace 43 años? Seis pesetas, poco más de tres céntimos de euro para los menos avisados. Ahí queda.

A todo esto, ¿cómo hemos llegado hasta el precio de la gasolina partiendo de la música inconfesable?




Hasta la próxima.

sábado, 16 de junio de 2012

Saturn 5, Inspiral Carpets, 1994


Sin ambages: es tan tarde que lo mejor que puedo hacer es no enrollarme y subir el post de hoy por si sois de los que os da por enchufarlo a horas aún más intempestivas. Y si éste es vuestro caso, teniendo en cuenta que es sábado -de facto, ya domingo- aquí os quedáis con un tema ideal para menear el esqueleto. 

Al menos, eso es precisamente lo que hacíamos cuando empezaba a sonar el esquizofrénico órgano de Saturn 5 allá por 1994 y 1995. Ya sé que ha llovido mucho, pero no os hagáis los duros. Con un par de cubatas de más también lo haréis vosotros ahora. 

Que os aproveche. 




Hasta la próxima. 

viernes, 15 de junio de 2012

Solid, Ashford & Simpson, 1984


Hay matrimonios que pueden estar muy bien avenidos durante años... y hasta dedicarse canciones a ellos mismos dedicadas a las dificultades superadas. Especialmente, si su principal trabajo es, precisamente, componer música. 

Es el caso de la pareja formada por Nickolas Ashford y Valerie Simpson, que en 1984 obtuvieron un enorme número uno con el tema de hoy, dedicado a la solidez de su propio matrimonio tras años de estar ahí en la brecha a las duras y a las maduras. 

La verdad es que lo suyo venía de antiguo, nada menos que desde principios de los años sesenta. Aunque como suele ser preceptivo en estos casos empezaron interpretando ellos mismos, la cosa no parecía funcionar demasiado bien en cuanto a ventas. Así que decidieron componer para otros. Esta reinvención sí que supuso muchos mayores réditos: su primer gran triunfo vino dado cuando en 1966 nada menos que Ray Charles llegó al número uno con su tema Let's Go Get Stoned

De aquel triunfo pasaron directamente a la primera división, que en música soul significaba fichar para nada menos que la Motown. En este sello consiguieron colocar canciones como Ain't No Mountain High Enough o You're All I Need To Get By, ésta última una joya que un día de estos dejaré caer por las Píldoras. 

En los ochenta, cuando sus nombres eran ya toda una celebridad dentro del mundillo musical, obtuvieron por fin su gran éxito como intérpretes con el tema de hoy, Solid. Un reconocimiento que llegó por la mayor: por ejemplo, en el Reino Unido fue uno de los 20 temas más vendidos de 1985

Para que luego no digan que el amor no tiene sus ventajas. Incluso el matrimonio, después de tantos años.




Hasta la próxima.

jueves, 14 de junio de 2012

You Can't Say No Forever, Lacrosse, 2007


Hubo un tiempo en el que la canción del verano era una quiniela para saber si Georgie Dann volvería a llevarse la palma o, por el contrario, si algún espontáneo llegaría para robarle momentáneamente la corona. 

Todo aquello hace tiempo que pasó. Desde hace varios ejercicios verbenales, ya unos cuantos, este concurso por el tema más pinchado del estío es prácticamente coto vedado a tres o cuatro casas cerveceras -tampoco es tan malo, oiga- que escogen un son para su publi y, de paso, fomentar el consumo del lúpulo. 

En ocasiones, los temas suelen ser un tanto cargantes de tan buen rollo que pretenden destilar por segundo al cuadrado. Pero, en general, siempre hay alguno que destaca sobre los otros por lo bien escogidos. De momento, he de decir que este 2012 la cosa promete, ya que al menos dos de ellos tienen muy buena pinta. 

Uno es este You Can't Say No Forever, de los suecos Lacrosse. Cuando fue lanzado en 2007 nadie por aquí le hizo ni puñetero caso, las cosas como son. Y eso que la alegría estivalera la llevaba igualmente. Problema: no había ningún creativo publicista que lo hubiera escuchado en aquel momento. 

Pero, ah, cinco años después la cosa cambió. El tal publicista vio la luz y pensó que esta canción, mezclada con unas sublimes imágenes de la Sierra de Tramuntana junto a una muchachada pegándose unas vacaciones de esas que ya ni nos acordamos de cómo eran, podían ser un gancho bastante efectista. Y vaya si lo ha sido: You Can't Say No Forever es ya firme candidata a acompañar las verbenas que en breve van a empezar a caer. 

Aunque que no se engañe nadie: serán las mismas verbenas en las que Georgie Dann volverá a soltar su son de manera inexorable, sea con algo nuevo o, más probablemente, con su colección de barbacoas chiringuiteras anunciando el Bimbó. Bienvenidos al verano. 




Y por si alguno quiere regodearse con la Serra de Tramuntana, y/o con alguna cervecilla...


Letra de la Pildora. 

Hasta la próxima. 

martes, 12 de junio de 2012

No controles, Olé Olé, 1983


¡Olé Olé! Hubo un tiempo feliz en los ochenta donde este grupo fue uno de los más escuchados por radio y televisión, a golpe de hits... y de macizas, que, las cosas como son, también tenían su gancho. 

A la mayoría, les suena el período en el que la responsable de poner la fachada de la formación madrileña fue Marta Sánchez. Si embargo, los más veteranos recordaremos perfectamente que, al principio, este papel fue para la no menos insigne Vicky Larraz. 

Así pues, fue de ella el pistoletazo de salida con No controles, un tema compuesto por Nacho Cano, y que se convirtió en todo un éxito rotundo y uno de los temas más emblemáticos de Olé Olé. Además, he de admitir que aunque no era muy fan del grupo, este tema me gustaba. 

Y puestos a gustar, también era de los partidarios de la Larraz, aunque reconozco que en mis años hormonales que poco después llegaron, atesoré un glorioso y escotado póster de Marta Sánchez en mi cuarto. Pero incluso con nueve o diez añitos, le reconocía a la protagonista de hoy un gran puntito, desde luego. Dicho queda.

Para acabar, una curiosidad. Si alguna vez habéis visto el programa De buena ley, ese de un juicio televisivo en el que padres e hijos acostumbran a litigar por un quítate tú pa ponerme yo, probablemente habréis reparado en un juez de acento canario llamado Gustavo Larraz. Pues bien, es el papá de Vicky. 

Para que luego no digan que la justicia no hace cosas buenas de vez en cuando.




Hasta la próxima.

lunes, 11 de junio de 2012

Ramblin' Man, The Allman Brothers Band, 1973


Otro día que se me hacen las tantas, por poco precavido... en fin, vamos al lío, por bien que iniciando ya la fase de aterrizaje del día. Eso sí, puestos a aterrizar, lo vamos a hacer en condiciones, con una banda que los aficionados al country rock apreciaréis muy bien. The Allman Brothers Band. 

Personalmente, siempre me han parecido un poco pesados de escuchar en muchos de sus temas, pero es evidente que un tipo que llevaba una Union Jack en la chaqueta no es precisamente el público objetivo de los Allman. Con todo, el tema de hoy sí que es de esos que apetece ponerlo de vez en cuando, especialmente yendo al volante en una carretera sin demasiado tráfico. 

Ramblin' Man fue el mayor hit que atesoró la formación norteamericana, que alcanzó con él el puesto número dos del Billboard a finales de 1973. Como curiosidad, el primer puesto le fue vetado por Cher -sí, por entonces ya tenía números uno en solitario-, la cual acabaría con el tiempo siendo esposa de Gregg Allman, uno de los miembros del grupo. 

Por cierto, que si los más entendidos asociáis Ramblin' Man al viejo tema de igual nombre compuesto por Hank Williams en 1951, no vais mal encaminados. Si bien no es la misma canción, su autor, Dickey Betts, ciertamente se inspiró en ella. 

Y ahora sí, me retiro, que son casi la una y mañana por la mañana casi está aquí ya. Ciao!




Hasta la próxima. 

domingo, 10 de junio de 2012

Song of a Baker, Small Faces, 1968


Tras la intempestiva hora de ir a dormir de anoche -el post de ayer explica el motivo- hoy ha sido uno de esos días de "vegetatismo" (que no "vegetarianismo") en los que lo único que se hace es trasladar el cuerpo de un lado a otro de la casa con bastante más pena que gloria. Y eso que tampoco fue noche de mucha cantidad de bebida, aunque sí de calidad. Lo que mi amigo Toni puede hacer con un Gin Tonic está más allá de las Puertas de Tannhauser esas. Palabrita. Esto, y la inmejorable compañía: resultado de velada única. Y claro, domingo único también, que ya vamos teniendo una edad.

Como sea, antes de irme a dormir, quiero dejaros este clásico de los Small Faces. En cierto modo, se trata de un tema un tanto peculiar. Song of a Baker es un tema de amor con una potencia de fuego bastante notable, lo cual tampoco es para tanto... si no fuera porque su letra cuenta dicha historia ¡comparándola con el trabajo de un panadero! Eran los tiempos de la psicodelia, y casi todo era posible. 

La canción, que nunca fue single, estaba incluida en uno de los más exitosos álbumes de la banda británica, el Ogden's Nut Gone Flake, toda una joya que os recomiendo escuchar si tenéis la oportunidad. Mientras que su cara A era una serie de temas más o menos convencionales, la cara B recogía un cuento de hadas con piezas concatenadas entre sí por la narración del actor Stanley Unwin, el mismo que al final del clip podéis ver disfrazado de rey. De hecho, lo que está narrando en ese momento no es otra cosa que la intro de Happiness Stan. Pero eso ya lo explicaremos otro día...

Y sin más, aquí os quedáis con Song of a Baker. En esta ocasión, como la voz la ponía el malogrado Ronnie Lane, notaréis que Steve Marriot está particularmente activo a golpe de guitarrazos. Por supuesto, todo ello era parte de la leyenda de los Small Faces. 




Hasta la próxima.

sábado, 9 de junio de 2012

La fiesta de Blas, Fórmula V, 1974


Puede parecer frívolo postear el tema de hoy en el día en el que el país prácticamente ha perdido los restos de independencia política y económica que le quedaban, y además, de la peor manera posible. Pero tiene su explicación: es que vamos a acabar el sábado reuniéndonos todos los amiguetes que conformamos nuestro grupillo de música por Facebook. Francamente, creo que será el mejor final de día imaginable, visto lo visto. 

Así que Maribel, Fernando, Javi -ese tocayo-, Toni, Alba, Elia, Marcel, Montse, mi hermanita, y todos los demás figuras que junto a servidor nos divertimos a golpe de canciones nos reuniremos en una velada donde algunos nos veremos por primera vez las caras. No me digáis que ahora no cuadra mucho más la elección musical. Desgraciadamente, no hay ningún tema que sea "La fiesta de Fernando" o "La Fiesta de Maribel": tendremos que hacerlo nosotros, aunque sí que me creo que haremos cierto aquello de que "todo el mundo salía con unas cuantas copas de más". Especialmente si las prepara el bueno de Toni. 

Por cierto, que no todo es frivolidad en el tema de hoy. La fiesta de Blas también tiene su pequeña historia política. A principios de 1974, el régimen franquista estaba iniciando un tímido proceso de apertura que, por supuesto, a los más nostálgicos de las glorias imperiales no les gustó ni pizca. Pocos meses después, el sector duro (el llamado "Búnker") liderado por el ya casi olvidado Blas Piñar se encargó de enterrar tanto "rojerío" dentro de casa. 

Pues bien, el día en el que el presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, destituyó a Pío Cabanillas, el abanderado del aperturismo, TVE, en un gesto bastante valiente, puso varias veces La fiesta de Blas, en coñón homenaje a Piñar. 

Nosotros, esta noche, no aspiramos a tanto: tan sólo a echar un buen rato. Ya os contaré. 

PD: estudiad bien el vídeo, las pintas y la letra. Al ritmo al que vamos para atrás, en breve nuestras fiestas serán de nuevo como los guateques de los setenta. Por si acaso, voy a preguntarle a mi padre cómo las organizaban. 




Hasta la próxima. 

viernes, 8 de junio de 2012

Ebony Eyes, Bob Welch, 1977


Supongo que no todo el mundo es capaz de resistir la idea de estar inválido el resto de su vida. Este era el caso de Bob Welch, protagonista de la luctuosa noticia musical del día, última de una racha un tanto inquietante.  Tras una operación de columna, la cosa no prometía bien y decidió pegarse un tiro en el pecho. 

Con este tristísimo final se ponía fin a la historia de un personaje que, durante finales de los setenta, tuvo su especial momento de fama, después de pasar nada menos que por los Fleetwood Mac como guitarrista principal. 

En 1977, Welch lanzó su primer álbum en solitario, French Kiss. Poco antes, y tras dejar a los Mac, había intentado montar un grupo de rock duro, pero la cosa no funcionó. Así que decidió dar un giro hacia un pop más comercial -de la misma forma que por entonces estaban haciendo sus antiguos compañeros, en pleno exitazo con Rumours- y esta vez dio en el blanco. 

French Kiss escaló hasta el puesto 12 de LP's en Estados Unidos. Dentro de él se encontraban los dos temas más emblemáticos del norteamericano: Sentimental Lady y este Ebony Eyes que entró en el Top 20  ... pero en su segunda edición. Su primer lanzamiento, en el mismo 1977, fue un relativo fiasco, y tuvo que esperar a que Sentimental Lady se convirtiera en todo un hit para tener su segunda oportunidad, ya en 1978. 

En fin, otro de los grandes de los setenta que se va, en este caso, de manera bastante más triste de lo habitual. Como de costumbre, nos quedamos con lo mejor: su música. 




Hasta la próxima. 

jueves, 7 de junio de 2012

Antmusic, Adam and The Ants, 1980


Lo más cerca que estuvo el viejo glam rock de principios de los setenta de volver a estar de moda una década después fueron, de largo, los continuados éxitos que los tipos de hoy se marcaron entre 1980 y 1981. Entre ellos, este Antmusic con el que hoy abrimos las Píldoras. 

Durante varios meses desde finales del 80, Adam and The Ants fueron uno de los grandes grupos de moda en Gran Bretaña, si no el que más. Lo cual se tradujo en las listas con varios números uno, y unos cuantos Top 5 más. 

Éste último era el caso de Antmusic, tercer single del álbum Kings of the Wild Frontier, que escaló hasta el segundo puesto de los charts británicos, tan solo desplazado del número uno... por nada menos que Imagine, de John Lennon. Efectivamente, apenas unas pocas semanas antes, éste había sido asesinado frente a la puerta de su casa, con el shock mundial que todos conocéis u os podéis imaginar. 

Por supuesto, la industria discográfica nunca fue insensible a estos hechos luctuosos, así que Imagine fue reeditada, destrozando las expectativas de todo el resto de música del momento. Y el principal single afectado fue el tema de hoy. 

Aún así, su segundo puesto evidenció que además de presentar sus respetos a Lennon, la gente también quería divertirse lo suyo: así que una canción que propugnaba el final de la ya desgastada música disco tuvo su gran momento de fama entre una juventud marcada por la naciente década de los ochenta.  

¡Antmusic! ¡Wop, wop!

Antmusic - Adam and The Ants (por Grooveshark)



Hasta la próxima. 

miércoles, 6 de junio de 2012

Cherry Bomb, The Runaways, 1976


Casi al mismo tiempo que los Ramones se estrenaban con aquella apisonadora que era el Blitzkrieg Bop, unas compatriotas suyas, no menos agresivas hacían lo propio con el que a la postre acabaría siendo su tema más representativo: Cherry Bomb

Si a la hora de compararlas estáis pensando en las Bangles, vais justo en la dirección contraria. No eran unas chicas a la moda haciendo pop. Eran heavies, casi punks, en toda regla. Y su movida, también. 

Cherry Bomb, lanzada en 1976 como primer single del grupo, era todo un tornado del que sorprendía tanto su inaudita potencia como el hecho novedoso de que toda la formación estuviera compuesta de chicas. Entre ellas, dos referencias de la música rock: Joan Jett y Lita Ford. Hasta entonces, la única mujer que se había destacado en una vertiente netamente rockera había sido Suzi Quatro, pero ésta había prosperado en las menos revueltas aguas del glam rock, mientras que las Runaways estaban ellas mismas contribuyendo al naciente punk. 

De hecho, viendo el clip hoy, treinta y seis años después, aún sigue sorprendiendo un trallazo como éste de la mano de un grupo femenino. Con el tiempo -no mucho- la formación se separaría, siendo Joan Jett la que haría más fortuna en los ochenta. Pero ni siquiera ella misma volvería a pasar tanto el contador como hizo con sus viejas compinches un tiempo atrás. 

Ah, sí, un último consejo: ¡subid los altavoces!




Hasta la próxima. 

martes, 5 de junio de 2012

Gold On The Ceiling, The Black Keys, 2012


Esta mañana, antes del largo y apretado día de hoy, me topé en el dial con el tema que tenéis delante, eso sí, con un pequeño handicap: no me dio tiempo a identificarlo, ni siquiera con los maravillosos programas que tienen hoy los móviles para este fin. "Bueno", pensé, "a lo mejor un año de estos vuelven a ponerlo y entonces, quién sabe...". Normalmente, esa es la fe que tengo en que una buena canción suene con cierta frecuencia en la radio actual. Ninguna.

Pero esta vez me equivoqué. Resulta que la misma cadena -por cierto, no musical- volvió a pinchar este tema apenas veinte minutos después... ¡y esta vez incluso identificándolo! Aparte de la inesperada alegría por ello, debo decir que el detalle me pareció atípico del todo. Aquella repetición en aquel medio sólo podía querer decir que los fulanos en cuestión -los Black Keys- eran noticia por algo.

Y bravo, tamaña intuición (obviedad, más bien) iba por el buen camino. Estaban hablando sobre el que ya se considera uno de los videoclips más raros de la historia. En realidad, se trata de una segunda promo del single Gold On The Ceiling, todo un número uno de las listas alternativas norteamericanas, en la que se puede ver al dúo en ropa de bebé siendo cargados por dobles suyos mayores. Una frikada mayúscula que había sido rodada antes incluso del lanzamiento del sencillo, pero que hace nada que ha salido a la luz. 

De todas formas, majaradas aparte, también os quedáis con un pedazo de canción a medio camino entre el blues rock y el glam más distorsionado de hace cuarenta años. Espero que os guste. 

Y cuando lleguéis al segundo clip, buena suerte. 



El clip "normal"



Y la frikada de turno. Pero frikada de verdad.



Hasta la próxima. 

lunes, 4 de junio de 2012

Girl, You'll Be A Woman Soon, Urge Overkill, 1994



El tema de hoy es otro de esos de innumerables escuchas, por radio, televisión... y, sobre todo, cine, al que le debe la mayor parte de su popularidad de las últimas dos décadas. Pero vayamos por partes. 

Su reconocible sonido retro no es porque sí. En realidad, se trata de un antiguo éxito de Neil Diamond, de nada menos que de 1967. Versión original que, por cierto, hasta el día de hoy es la que ha alcanzado un mayor éxito en las listas: Top 10 en el Billboard. 

Sin embargo, es evidente que, para la mayoría de los menores de cincuenta años, no es esta la versión más reconocida. Ni las que hicieron a lo largo de los años gentes como Cliff Richard o Gary Puckett. Un poco más puede sonar el riff de guitarra que Blondie dejó como marca de la casa en su enorme Atomic -extraído directamente de la canción de Diamond- pero tampoco recordaréis la pieza de hoy fundamentalmente por eso. 

Por supuesto, Girl, You'll Be A Woman Soon le debe todo su éxito reciente a su aparición en Pulp Fiction. Y esta misma aparición fue la que hizo de repente célebres a los Urge Overkill, un grupo de rock alternativo que hasta aquel momento había pasado relativamente desapercibido para el gran público. 

A decir verdad, habían grabado el tema dos años antes, en 1992, pero entonces no tuvo mayor repercusión. Así que tuvo que esperar a que Tarantino se lo topara en una tienda de discos holandesa -no es casualidad que en aquel país la versión de Diamond también tuviera notable éxito- y decidiera incluirlo en su siguiente película. Por supuesto, la discográfica reeditó el tema como single en 1994, y con todo el desparpajo del mundo puso al cartel de la peli como portada.

Moraleja: a veces todo pasa porque Tarantino se fije en tu canción. 




Hasta la próxima. 


domingo, 3 de junio de 2012

Oniria e insomnia, Love Of Lesbian, 2012


Hace un montón de tiempo que le prometí a mi amiga Emma -también compañera de remo y de inquietudes ideológicas- que dedicaría un post a los Love Of Lesbian. Si mal no recuerdo, el tema que tenía más números era Club de fans de John Boy

Sin embargo, al final he optado por un pequeño cambio de planes. Y es que una de las noticias musicales del día ha sido el lanzamiento del último disco de estos barceloneses, el cual ha tenido una fortuna poco habitual dentro del mundo indie. Su álbum La noche eterna. Los días no vividos ha escalado fulminantemente hasta el número uno de las listas españolas. 

En cierto modo, el LP puede considerarse un álbum conceptual dedicado a la nocturnidad, en el que se cuenta lo que puede vivirse de noche... y lo que puede dejarse de vivir por vivir de noche. En cuanto al tema escogido para su promoción inicial, no puede ser de título más noctámbulo: Oniria e insomnia. Un gran tema del que, si se me permite la opinión, gana muchísimo a medida que se acerca al final. 

Pues nada, Emma, aquí tienes ya un post de Love Of Lesbian. Más vale tarde, dicen. En cuanto a los demás, si queréis conocer un poco mejor a quien me hizo la petición, visitad Mi vida en mil palabras, su blog personal. No os arrepentiréis, de verdad de la buena. 




Hasta la próxima. 

sábado, 2 de junio de 2012

When Your Heart Is Weak, Cock Robin, 1985


Cock Robin es uno de los grupos más recordados de los ochenta, especialmente entre el público entusiasta de las baladas. En buena parte, su éxito se debe a sus dos sencillos iniciales, The Promise You Made y este When Your Heart Is Weak con el que se estrenaron allá por 1985. 

Ambos temas estaban incluidos en el primer álbum del grupo, Cock Robin, cuyo éxito se circunscribió sobre todo a Europa, donde alcanzaron ventas muchísimo más considerables que en sus Estados Unidos originarios. Era el caso del tema de hoy, que incluso consiguió un par de Top 10 en el continente. 

Y sin más, que es sábado, aquí os dejo con la Píldora, que se la dedico -se me va a mal acostumbrar- a Montse. Pero es que para ella, Cock Robin es mucho Cock Robin.




Hasta la próxima. 

viernes, 1 de junio de 2012

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, The Beatles, 1967


It was twenty years ago today, Sgt. Pepper taught the band to play! Bien, no exactamente 20, si no 45 años hace ya que el Sargento Pimienta revolucionó para siempre jamás la historia del rock. Un LP del que sorprendía todo de inicio a final, desde su apertura con aquella banda afinando y precediendo a un cañonazo de guitarras, hasta su cierre con una nota... ¡sólo audible para perros!

Incluso la portada tenía su miga, con aquella colección de celebridades acompañando al grupo: Karl Marx, Edgar Allan Poe, Fred Astaire, Bob Dylan, el Gordo y el Flaco... incluso aparecían ellos mismos vestidos a la manera de sus inicios, asistiendo simbólicamente al final de los Beatles de masas y estadios, siempre bien peinados: los nuevos Beatles eran en color, con bigotes y patillas y, sobre todo, ávidos de experimentación. 

Este último detalle no era baladí. Tras la monstruosa serie de giras de 1966, los cuatro de Liverpool decidieron poner final a aquella época de gritos, empujones y fans por docenas en cada esquina. Sus inquietudes habían crecido exponencialmente desde al menos 1965, y la música que querían hacer era cada vez más difícil de tocar en directo. Así que optaron por matar todo aquello e iniciar una nueva etapa en la que iban a emplearse a fondo con todos los medios disponibles en un estudio de grabación. 

Y no se les ocurrió otra manera que haciendo un disco en el que la formación adoptó un alter ego: la Banda de los Corazones Solitarios del Sargento Pimienta, un nombre muy en boga con la incipiente moda psicodélica procedente de California, pero también con los no menos populares nombres abigarrados de aires victorianos que asolaban el Londres del momento. 

Explicar su grabación supone en sí ya el espacio de un libro, no de un pequeño post. Aunque no quiero marcharme sin certificar que su escucha no deja indiferente a nadie. Hay gente a la que le gusta más, otra a la que le gusta menos, pero, en todos los casos, dejarse llevar por sus notas es toda una experiencia. 

El tema que os dejo hoy es el homónimo del álbum y que lo abría, seguido del no menos conocido With A Little Help From My Friends. En el clip podéis verlo tal y como aparecía en la película Yellow Submarine, mientras que en Goear tenéis la versión de ambas canciones combinadas... y la del Reprise -un falso directo certificando el final de una era- que daba paso al memorable y ensoñador epílogo que era  A Day In The Life

En serio, si nunca habéis escuchado este disco, hacedlo. Ya veréis. 



El tema, tal y como abría el disco, junto a With A Little Help From My Friends...

... ¡y el famoso Reprise!





Hasta la próxima.